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Group: Lectoras
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Joined: 27-August 11
Rubí- Nick. Cuánto tiempo más me tendrán aquí?. Nick- no debes pensar eso, debes descansar y estar bien, eso es lo más importante. Rubí- pero puedo descansar en el castillo también junto a tí. –le dije acurrucándome más a él-. Nick- quieres descansar en nuestra habitación?, quieres que yo esté contigo?. Rubí- sí. Nick- después de cómo te traté aún quieres que esté contigo?. –me preguntó apenado-. Rubí- por favor Nick, no quiero que digas eso, sé como es tú carácter, no me extrañaría de que luego me trates como tú quieras o me grites o mismo cuando esté mejor me digas de que por mí culpa perdí al bebé, aunque me siento culpable, por no ser fuerte y haberlo retenido. Nick- no Rubí, no pienses en eso, lo único que tienes que pensar ahora es que te tienes que mejorar, sé que para ti la perdida del bebé fue un golpe también lo fue para mí, pero debemos seguir adelante, y continuar con nuestras vidas. –me dijo dándome un beso-. Rubí- lo sé Nick, pero para ti es muy fácil decirlo, porque tú no lo sentiste, pero yo que lo tuve por cuatro meses es demasiado grande el dolor que siento de saber que lo sentí dentro de mí y que ahora no lo tengo más. Nick- no tienes porqué ponerte así, podremos tener más hijos. –me dijo para tranquilizarme y darme un beso-.
Dos horas más tarde, al encontrarme mejor, el ginecólogo me da de alta, y me pide que haga aunque sea por una semana reposo, y que me siga tomando los medicamentos. Luego de llegar al castillo y de entrar a éste, Nick me levanta en sus brazos para llevarme a la habitación.
Nick- podrás caminar?. Rubí- si, no te preocupes. –le dije y luego me dejo pararme y caminar-. Nick- ahora si, derechito a la cama deberás ir. Ya sabes lo que te dijeron, reposo por una semana y tomar los medicamentos. Rubí- lo sé. –le dije sentándome en el borde de la cama de la parte de mí lado-. Nick- cuál de los dos te pondrás?. –me preguntó mostrándome dos camisones que había sacado del cajón-. Rubí- dame cualquiera, elígelo tú si quieres. Nick- ambos me gustan como te quedan, pero el púrpura me gusta más como te asienta. –me dijo extendiéndomelo-.
Me desvestí, me coloqué el camisón y entré a la cama.
Rubí- tú no vendrás a dormir?. –le pregunté viéndolo que todavía tenía la ropa-. Nick- mmm...no, debo terminar unos últimos detalles y luego me iré a dormir. Rubí- oh está bien. Ve tranquilo. –le contesté tapándome y poniéndome de espaldas a él-. Buenas noches Nick. Nick- buenas noches Rubí. –me dijo pero cuando abrió la puerta algo le impedía salir de la habitación-.
No debo ser distante con ella, me dije a mí mismo que tenía que debía cambiar y no ser más aquel ogro que no le gusta, aquella bestia que odia, los papeles pueden esperar, total yo soy el único que tiene la palabra y la firma, para mí ella es lo más importante, ella está por encima de todo y de todos, no debo dejarla en estos momentos, ni después de lo que pasó. Por eso ahora mismo me acostaré y estaré con ella.
Cerró la puerta, apagó la luz, se desvistió sin hacer ruído, y sentí que entraba a la cama.
Rubí- por qué te acostaste tan rápido?, debes terminar lo que me has dicho. –le pregunté asombrada-. Nick- las cosas que me faltan arreglar y firmar, pueden esperar. –me respondió besando mí cuello mientras me tenía con su brazo izquierdo por la cintura y con el otro me corría el pelo para besar mejor el cuello-. Rubí- cómo?, no es que para ti lo primero es el trabajo?, cumplir con las cosas que te piden y demás?. –le pregunté sorprendida-. Nick- en realidad no, para mí lo primero eres tú, pero no puedo negarte de que en algunas cosas si es necesario terminarlo a tiempo, pero después me dije, por qué lo debo terminar a tiempo si yo soy el único que firma los papeles o dice alguna órden o algo que quiero que hagan? Así que por ésta noche y quizás los demás días no haré nada, mañana por el medio día llamaré a Christopher, le entregaré los papeles que ya están firmados, y le diré de que por ésta semana hasta el domingo inclusive no me moleste, con absolutamente nada, él sabrá comunicárselo a los demás. Rubí- aún creo que no eres tú el que me está diciendo estas cosas, que alguien devuelva al Nick de mal carácter, enojado y furioso por todo. –le dije graciosa-. Nick- tú no quieres a ese Nick verdad?. –me preguntó mientras me besaba el cuello, la mejilla y mordisqueaba el lóbulo de la oreja-. Rubí- claro que no. –le respondí algo entre cortada por sentir sus besos-. Nick- mírame cariño. –me dijo apoyando una de sus manos en una de mís mejillas para que lo viera-. Rubí- qué pasa?. –le pregunté sin saber porqué quería que lo mirara-. Nick- te amo Rubí, si algo te pasaba no me lo hubiera perdonado nunca. –me contestó realmente apenado acercándose a mí para besarme tierna y dulcemente-. Rubí- ya no pienses en eso, por favor Nick, quiero que te olvides de todo, al igual que quiero olvidarme yo también de todo lo que paso. Nick- está bien cariño, nos olvidaremos de todo, costará pero debemos olvidar. –me respondió besándome-. Rubí- Nick... amor... –le contesté tratando de separarlo de mí-. Nick... –le decía mientras sentía que besaba mí cuello y pecho-. Nick- qué tienes?. –me preguntó preocupado-. Rubí- nada, pero... debemos dormir. Lo siento. –le respondí apenada creyendo que se iría a enojar conmigo otra vez-. Nick- lo sé, sé que debes recuperarte. –me dijo sonriéndome y dándome otro beso para acostarse al lado mío y pasar uno de sus brazos por mí cintura-. Rubí- no te has enojado conmigo por haberte dicho eso?. –le pregunté asombrada-. Nick- no, por qué habría de estarlo?. –me preguntó viéndome a los ojos-. Rubí- no lo sé, es que tú siempre eres así conmigo, me es extraño que no te enojes conmigo o me grites. –le respondí mirándolo fijamente a los ojos-. Nick- quieres saber por qué no quiero y no puedo gritarte o enojarme más contigo?, porque comprendí que tú para mí eres importante en mí vida, reaccioné cuando te tuvo que pasar lo de hace varias horas atrás, sino, no me habría dado cuenta de lo indispensable que eres para mí. Desde el día en que me cuidaste eras igual conmigo, me tratabas bien, con cariño con amor y lo sigues haciendo, y yo siempre te traté como no te merecías, a pesar de las noches maravillosas que teníamos, a la mañana siguiente volvía a ser esa bestia que odiabas. Pero ahora no verás más a la bestia que conocías. –me dijo apretándome más contra él-. Rubí- te amo mí amor. –le dije acariciando una de sus mejillas con una de mís manos y lo besé-. Nick- y yo a ti Rubí. –me dijo correspondiendo al beso-.
Nos quedamos dormidos, y a la mañana siguiente le diríamos a los demás la triste noticia. El día llegó, y se los anunciamos, comprendieron lo que les dijimos y todo ‘volvió a la normalidad’. Mientras tanto Nick, me cuidaba y me trataba como me encantaba, me daba de todo lo que le pedía. En verdad se estaba comportando como me había dicho, y eso era lo que más feliz me hacía. El viernes por la noche de esa semana, él mismo preparó una pequeña mesa para cenar dentro de la habitación.
Nick- Rubí, despierta bonita. –me dijo acariciando una de mís mejillas-. Rubí- eh?, qué pasa Nick?. –le pregunté adormilada abriendo un poco los ojos-. Nick- despierta, vamos a cenar, si?. –me contestó tomando mís manos y haciendo que me sentara en la cama y luego me levantara-. Rubí- Nick... qué has hecho?. –le pregunté asombrada y sin creer lo que había preparado-. Nick- preparé la cena, bueno en realidad yo no cociné, sólo armé la pequeña mesa con las velas en el centro y los pétalos de rosas rojas, nada más. Me pareció lindo detalle el tener una cena romántica con mí niña. –me dijo sonriéndome mientras me abrazaba por la cintura y me daba un dulce beso-. Rubí- ouh Nick, eres dulce conmigo, lo estás siendo, y eso es lo que más feliz me hace. –le dije abrazándolo por el cuello-. Nick- me alegro cariño. –me contestó correspondiendo al abrazo-. Siéntate. –me dijo corriéndome la silla para que me sentara-. Rubí- Nick... no pareces tú, es la primera vez que me corres la silla para que me siente. –le dije sorprendida y con una sonrisa-. Nick- pues... no sé, quise corrértela, es que... no estaba completo sino te corría la silla. –me dijo gracioso-. Rubí- pues me parece bien. Nick- cómo te sientes?. Rubí- muy bien ahora que vi lo que has hecho para mí. –le respondí con una sonrisa-. Nick- no fue nada. Pues bien... dame tú plato que te sirvo. Rubí- de verdad?. Nick- claro. Rubí- gracias. Nick- de nada.
En verdad no podía creer cómo había cambiado Nick, me había sorprendido, y me agradaba el carácter que tenía conmigo, y más su amabilidad, sabía que el hombre que se mostraba con todos, no era el verdadero, sino que el verdadero hombre era el que estaba ésta noche frente a mí, ese era el Nick que amaba y me derretía. Una vez que terminamos de cenar, me invitó a bailar.
Nick- princesa me concede ésta pieza?. –me preguntó inclinándose frente a mí y extendiéndome una de sus manos-. Rubí- no creí que eras tan loco jejejejeje. –le dije escuchando una suave melodía de fondo que Nick había puesto en la compactera-. Pero aún así, le concedo la pieza. –le respondí posando una de mís manos en la suya-.
Bailamos muy pegados, él teniéndome de la cintura y yo teniendo mís brazos y manos alrededor de su cuello y recargando una de mís mejillas en su pecho.
Rubí- casi ni llego a tús hombros Nick, mís brazos y manos casi ni llegan a tocarlos, soy algo petisa jejejejeje. –le dije mirándolo a los ojos-. Nick- pero eso se puede arreglar. Rubí- ya no crezco más Nick. Nick- yo no hablo de eso, hablo de algo como esto. –me dijo y me levantó tomándome de mí trasero-. Rubí- Nick!. Nick- ahora si estás a mí altura aunque un poco más alta, jejejejeje. Rubí- bájame Nick por favor. –le dije posando mís manos en sus mejillas-. Nick- ésta bien. Pero déjame levantarte cómo a mí más me gusta. –me contestó sonriéndome-. Rubí- y cómo te gusta levantarme más?. –le pregunté curiosa-. Nick- así. –me respondió y me levantó en sus brazos para llevarme hacia el hogar que estaba en la habitación y haciéndome sentar en sus muslos-. Rubí- pues a mí también me gusta cuando me levantas de esa manera. Me haces sentir que aún soy una niña. –le dije mirándolo a los ojos y luego recargué mí cabeza en su hombro-. Nick- Rubí tú sigues siendo una niña, eres mí niña y tú a mí me haces sentir como un adolescente enamorado. –me contestó mirándome penetrántemente a los ojos mientras me acariciaba mís mejillas-. Tengo algo para ti. Rubí- para mí?. –le pregunté asombrada y viendo su mano por debajo del sillón para buscar algo, y de allí sacó un estuche-. Nick- ábrelo. –me dijo entregándomelo y sonriéndome-. Rubí- Nick... es una belleza lo que me has regalado. Pero por qué?. –le pregunté sin saber porqué me había regalado una cadena de oro con incrustaciones de pequeños diamantes en ésta y de medalla un corazón completamente de rubí-. Nick- porque te amo te lo quise regalar, y porque me encantó cuando lo vi en la vidriera para ti. Quería vértelo puesto. –me respondió y sin decirle nada, lo saqué del estuche y al abrir el enganche de la cadena, Nick me lo coloca-. Rubí- gracias, es precioso pero es grande el corazón como para usarlo siempre, sólo lo podré usar para ocasiones importantes. Nick- de nada... entonces, empieza a usarlo para ésta ocasión importante que tendremos en unos minutos. –me dijo mientras me besaba el cuello-. Rubí- estorba la cadena completa para esa clase de ocasión importante. –le contestaba mientras sentía sus besos por mí cuello y pecho-. Nick- crees que sí estorba?. Rubí- si. –le dije mirándolo a los ojos-. Nick- te la sacaré. –me contestó desenganchando la cadena de mí cuello y colocándola nuevamente dentro del estuche-. Rubí- no te has enojado, verdad Nick?. –le pregunté algo preocupada-. Nick- Rubí no me preguntes eso a cada instante, te he dicho que no me volveré a enojar contigo, ni a gritarte, así que deja de preguntarme, no me tengas miedo, y no te asustes de mí y ésta vez te lo digo de verdad preciosa. –me respondió mirándome a los ojos fijamente y con dulzura mientras me tenía de la cintura-. Acércate y dame un beso. –me dijo y se lo di-.