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Group: Escritora Oficial
Posts: 255
Member No.: 55
Joined: 7-April 11
17 de Diciembre de 1999.
"Hoy es un regalo, por eso se llama presente"
Tenía esa frase escrita sobre la pared de mi closet y justo debajo de ella habían algunos descoloridos posters, el que más destacaba era uno de "Salvado por la campana" que me había regalado mi mejor amiga. Estaba metiendo la ropa en la maleta mientras me hacia la idea de que pronto estaría en Nueva York, lejos de mi pequeño pueblito.
Me asome por la ventana y mire el viejo campo, lejos de los arbustos que limitaban la casa, donde mi padre me llevaba a jugar baseball, a escondidas de mi madre, cuando era pequeña, casi pude escucharlo decirme su frase favorita "la vida está llena de momentos decisivos”. Solía decirme esto cuando yo tenía miedo de hacer algo... "No puedes pasar la vida entre -que habría pasado si...-" un hombre muy sabio.
Di algunos pasos hacia el espejo y me mire, mi cabello era rubio teñido, me había teñido justo después de la graduación en un intento por darle un giro a mi vida, pero poco después descubrí que la solución no la encontraría en un bote de tinte para el cabello, iba mas allá, tenía que cambiar de aire.
-¿Realmente te vas a ir?-
La voz de Catherine me saco de mis pensamientos. Me volví hacia la puerta de la habitación, ahí estaba ella, mi hermana 2 años menor, cargando un abultado vientre tras un vestido sencillo, físicamente ambas nos parecíamos muchísimo, pero Cathy era demasiado liberal, necia e irresponsable, a sus 16 años abandono la escuela y se fugo con su novio, pero volvió 2 meses más tarde embarazada.
-Si, me iré ¿Porque te cuesta tanto creerlo?- Pregunte mirándola fijamente.
-Porque tu jamás tomas riesgos, Ana, me sorprende que vayas a dejar esto y te mudes a un lugar como Nueva York- Dijo Catherine, sentándose al borde de la cama- Aquí tienes a mama, allá no tienes a nadie más que a Lizzie... Pero mama te apoya, porque al paso que vas, tú si serás la hija perfecta que llegara virgen al matrimonio, oh, espera, no puedes...-
-No te atrevas a...- Le amenace, pero ella solo soltó una risa burlista y se puso de pie nuevamente- ¡No tienes vergüenza!- Le grite, mientras ella salía de la habitación riéndose todavía.
Termine de guardar las cosas y cerré la maleta, mientras mas rápido saliera de este lugar, mejor, tenía que alejarme de todos en ese lugar. Llame a mama para que me dejara en la estación de autobuses, hacia frio, pero yo solo tenía en mente una cosa... Vivir una nueva vida.