View Full Version: Capítulo 22

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Title: Capítulo 22


Butterfly - July 8, 2012 03:34 PM (GMT)
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Rubí- Nick qué intentas hacer?. –le pregunté desconcertada-.
Nick- por qué? No puedo besarte?. –me preguntó mirándome a los ojos-.
Rubí- si, pero es que...las veces anteriores que he estado embarazada me has dicho de que cuando esté gorda no me ibas a ver atractiva y no tendrías más ganas de mí.
Nick- si, pero en ese tiempo cuando te lo dije, bueno...las cosas entre ambos estaban bien pero no tanto como lo estamos ahora. Y en éste momento te veo maravillosamente hermosa. –me dijo sonriéndome y se acercó para besarme-.
Rubí- no exageres Nick, no te creo nada de lo que me has dicho. No te creo que me ves de esa manera. Me siento feísima y muy gorda, me siento de todo menos atractiva. –le dije poniéndome de costado ya que la panza me estaba molestando-.
Nick- no digas eso, yo sí te veo bonita, te asienta bien el embarazo.
Rubí- me asienta bien pero estoy gorda, todo tengo gordo. Ya ni siquiera me entran las sandalias que solía usar.
Nick- ay Rubí dentro de varios meses más podrás usarlas y usar la ropa de antes de embarazarte.
Rubí- bueno, espero que si. Porque no se vería bien, un príncipe tan apuesto como tú y de buen cuerpo, con una princesa como yo gorda. –le contesté riéndome y me senté en la cama-.
Nick- no me causó gracia Rubí. –me dijo serio mirándome a los ojos-.
Rubí- bueno, pero a mí si, hablando de otra cosa, ponte de espaldas a mí y déjame hacerte masajes, si?.
Nick- está bien. –me respondió y hizo lo que le pedí-.

Me acomodé para hacerle masajes, y percibí el aroma de su perfume.

Rubí- qué rico hueles amor. –le dije oliéndole el cuello y abrazándolo por éste, y segundos luego me dieron ganas de besárselo y lo hice-. Ay jejeje te dejé lip gloss en el cuello. –le dije y se lo limpié-.
Nick- no importa. –me contestó riéndose mirándome a los ojos y besando mí mejilla-.

Primero puse la mejilla y luego mís labios que encontraron con los suyos. Hacía muchas semanas que no nos besábamos como siempre lo hacíamos.

Rubí- ouh Nick cuánto hacía que no me besabas así?.
Nick- no lo sé, creo que hace bastante tiempo.
Rubí- y por qué no lo hacías?.
Nick- no sé, quizás porque si yo a parte de besarte, quería hacerte el amor estando embarazada tú no querrías.
Rubí- pues te has equivocado. Porque si quería. Sabes que cuando tú quieres me tienes. –le dije besándolo-. Pero ahora, estás seguro de verme desnuda de ésta manera, con ésta panza inmensa?. –le pregunté insegura-.
Nick- claro que sí, por qué no habría de querer verte desnuda con el bonito vientre que tienes?.
Rubí- por lo gorda que estoy?.
Nick- ya deja ese complejo que tienes de lado y sólo disfruta.
Rubí- bueno. –le contesté sonriéndole-.

Me desprendió muy despacio el vestido, y mientras me miraba me lo quitaba, lo mismo hizo con la ropa interior, instantes luego le saqué toda su ropa también.

Nick- ven conmigo. –me dijo tomándome la mano y haciéndome levantar de la cama para conducirme hacia el sofá-.
Rubí- me parece que te será incómodo conmigo así. –le dije sonriéndole-.
Nick- no lo creo, con o sin panza puedo hacértelo sin problemas.
Rubí- si tú lo dices.

No me respondió, se quitó su bóxer y me hizo ponerme de espaldas a él, para luego sentarme sobre sus muslos y así penetrarme.

Rubí- Nick, el obstetra me ha dicho que debo hacer reposo. –me dije poniendo mí cabeza contra su hombro-.
Nick- lo sé, pero ésta clase de ejercicio no te hará nada mal. –me contestó riéndose y besando mí cuello y luego mí boca-.

Habíamos quedado exhaustos, pero más que satisfechos, el bebé al parecer no le molestó nada, aún así Nick me lo hizo delicadamente. El séptimo mes había pasado y entré al octavo. Era increíble que a pesar de la perdida de los dos primeros, éste tercero estaba yendo más que bien a pesar de mí cansancio y dolores de pies y piernas, pero no me importaba, lo que más quería era que el bebé naciera. A mí madre no me había quedado de otra que decírselo, la había sentido contenta, pero cuando le comenté sobre la adopción de los cinco niños que había conocido, esa felicidad que tenía por mí embarazo se convirtió en decepción. Aún así no me afectó en lo más mínimo lo que ella opinaba o no, o cómo se sentía por tener nietos adoptivos, ya sus palabras no me hacían daño alguno. Lo único que hice fue disfrutar por completo la maternidad de los ocho meses que tenía. Y disfrutar de Nick, que era todo un amor conmigo. Terminado el octavo mes, entré al noveno, pero se pasó la fecha en que debía nacer el bebé, a los dos días posteriores de la fecha que me había dado el obstetra para el nacimiento del bebé, empecé a sentirme mal.

Nick- Rubí qué tienes?. –me preguntó preocupado-.
Rubí- Nick, me siento muy mal. Creo que comenzaron las contracciones. Tengo miedo. –le dije con voz solloza-.
Nick- cálmate y acuérdate de cómo debes respirar para que las contracciones se vayan. Mientras llamaré al obstetra.

Mientras llamaba al obstetra, yo no aguantaba más las contracciones y los dolores, ya quería que todo terminara y que se pasara rápido. Minutos después, que para mí fueron una eternidad, llegó Nick con el obstetra y al revisarme, me dijo de que estaba en trabajo de parto, por lo que más nerviosa y asustada me puse. Le pidió a Nick que me debía llevar al hospital y prepararme para tenerlo. Apenas se fue el obstetra, Nick me ayudó a levantarme, y rato después tomó todo lo necesario y me llevó al hospital.

Rubí- Nick...apúrate por favor, ya siento su cabeza. –le decía mientras respiraba agitadamente-.
Nick- ya casi llegamos Rubí. –me dijo apretando el acelerador-. Ya...ya estoy estacionando el auto. –me dijo aparcándolo en la zona privada y haciéndome bajar del auto-.

Veía que mucho no podía caminar, así que, no sé de dónde habría sacado tanta fuerza que, me levantó en sus brazos y casi corriendo llegó a la puerta del hospital para luego ponerme en una camilla y llevarme a la habitación que ya estaba preparada para tener al bebé. Casi ni llegaron a desvestirme y ponerme la bata, era preferible que primero tuviera al bebé y luego lo harían. Pujaba con todas mís fuerzas, Nick estaba a mí lado y el pobre tuvo que soportar mís histerias, y mís manos en su cabello que tironeaba. Nació una beba saludable de 3 kilos 800 gramos. A pesar de las circunstancias anteriores que había pasado, todo había salido como queríamos. Me entregaron en brazos a la niña, y la coloqué en mí pecho. Una vez que habían terminado de hacer todo lo necesario, nos dejaron solos.

Rubí- Nick, tienes un nombre pensado para la beba?. –le pregunté mirándolo a los ojos-.
Nick- pues sí, y tú?.
Rubí- también. Qué te parece si la llamamos Hilary?. –le pregunté sonriéndole-.
Nick- sabes, ese mismo te iba a decir. Pero no entiendo, por qué tú no has elegido el nombre de tú madre?.
Rubí- porque no quise, no le daré el gusto de que su propia nieta lleve su nombre, a parte una de las niñas se llama Rebecca, y qué mejor escarmiento que saber que su nombre lo tiene una de las niñas del orfanato. Tú madre se merece el privilegio de que su verdadera nieta lleve su nombre y no mí madre.
Nick- te amo Rubí. –me dijo besándome tiernamente-.
Rubí- y yo a ti. –le dije correspondiendo al beso-. Toma a la niña Nick. –le contesté entregándosela en sus brazos-.

En el horario de visita, vinieron las hermanas y el hermano de Nick, y a los minutos llegaron sus padres, nos felicitaron y vieron a la pequeña dormir, mientras estaban ellos, apareció mí hermana con su hijita y mís padres. Mí madre no abrió la boca con respecto al nombre de su nieta, creo que sola se había dado cuenta de que se había equivocado de las cosas que nos había dicho a ambos. Aún así todos estábamos felíces de la llegada de la nueva integrante. A los dos días me dieron el alta, y regresé al castillo con la niña. Una semana después de ya acostumbrarme a los horarios de la niña y de amamantarla cuando era debido y cambiarla, me visitó mí hermana con Charisma.

Topacio- y cómo se encuentra la nueva mamá?. –me preguntó saludándome y sentándose con la hija en el sofá de la sala-.
Rubí- muy bien, algo cansada pero bien y la niña se porta de maravillas, no me da trabajo para nada. Llora cuando tiene hambre o la debo cambiar, pero sino, no da problemas.
Topacio- bueno me alegro. Mejor que no llora mucho, sino Nick se alterará. –me dijo riéndose-.
Rubí- Nick no me dice nada, ha cambiado como no tienes idea, desde hace bastante tiempo que es diferente. –le dije sonriéndole-. Y tú Charisma cómo te sientes con la nueva primita?, dentro de varios meses podrás jugar con ella, aunque pronto tendrás cinco primitos nuevos con quienes jugar. –le contesté sonriéndole-.

La niña no me dijo nada, sólo me sonrió pero sabía de que le gustaba la idea de jugar con nuevos primitos. A la media hora llegó Nick, las saludó y me dio un beso en la boca y le dio otro a la beba en la mejilla.

Rubí- Nick, no quieres tener a la niña?.
Nick- ahora no puedo Rubí, debo terminar trabajos pendientes.
Rubí- está bien. –le respondí normal pero a la vez confundida-.

Nick se fue al despacho, y yo me quedé un rato más con mí hermana.

Topacio- bueno Rubí, nosotras nos vamos, me alegro de que estés bien, en unos días de estos te vuelvo a visitar. –me dijo saludándome y luego su hija-.
Rubí- está bien, cuando quieran. –les dije, y apenas se fueron, subí las escaleras-.

Hilary se había quedado dormida, por lo que la dejé en su moisés y aproveché en acomodar su ropa en uno de los cajones. Terminé de guardar su ropa y me acerqué si seguía durmiendo, la vi dormir plácidamente, así que fui a darme una ducha rápida, tarde unos diez minutos, y apenas salí del baño con la bata y la toalla en la cabeza, se despertó y comenzó a llorar.

Rubí- ya Hilary, tranquila bebé, acá estoy. –le decía mientras la levantaba en brazos y le daba besitos y caricias-.

La beba buscaba mí pecho, así que le dí de comer. Mientras la alimentaba, entró Nick a la habitación y se sentó al lado mío.

Rubí- terminaste los trabajos?. –le pregunté mirándolo-.
Nick- si, ahora si, después de que termines, déjame cargarla.
Rubí- está bien. –le dije mirándolo a los ojos-. Nick, cuándo crees que podremos ir a adoptar a los demás niños y niñas?.
Nick- cuando quieras. Quieres ir mañana?.
Rubí- pero la niña con quién se quedará?.
Nick- le podemos decir a mí madre que la cuide por unas horas, mientras hacemos los papeles.
Rubí- está bien. –le contesté dándole un beso en la boca-.

Apenas terminé de alimentarla, se la entregué a Nick.

Rubí- Nick, mientras que la tienes, me iré a vestir, si?. –le dije levantándome-.
Nick- si. Cómo te sientes?. –me preguntó preocupado aunque ya había pasado una semana-.
Rubí- bien, un poco cansada como le dije a mí hermana, pero no me puedo quejar, Hilary se porta muy bien.
Nick- es verdad, la niña se porta de maravillas. –me dijo y le besó su mejillita-.

El día había pasado de lo más normal, y por la noche luego de cenar, nos acostamos. A la mañana siguiente, a primera hora le dejamos la niña a la madre de Nick, y nosotros nos fuímos al orfanato a adoptar a los cinco niños. Tres horas más tarde ya éramos padres de seis niños.

carmen_littrell - July 8, 2012 09:24 PM (GMT)
Que bien de dos embarazos perdidos, si lograron tener a su bebe

BmaritzaRok - July 9, 2012 12:13 AM (GMT)
Que bueno que ya tengan su bebe... y que ahora esta familia si sera mas grande... Lo que si deseo es que no les afecta en su relacion...




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