
Nick- Ven, pasa.
Selene- No Nick, si nos ve tu madre no le gustará.
Nick- No dirá nada, sabe como eres y no pasará nada con mi madre.
Selene- Como eres, eh?!. Esta bien, paso pero solo unos minutos. –Le decía con el dedo amenazante-.
Nick- Bueno, esta bien. –Cerró la puerta y dio dos vueltas a la llave-.
Selene- Nick qué crees que estás haciendo?. Vuelve a abrir la puerta, ahora!.
Nick- Que miedo!. Que me harás?. Me cortarás el cuello como la otra vez?. –Decía arqueando una ceja-.
Selene- No!. Pero no me gusta que cierres la puerta con llave.
Nick- La cierro así no te me escapas como la vez pasada. Y aunque me pidas que abra esa puerta, no lo haré, porque esta noche no te voy a dejar ir.
Selene- Por qué?. Ahora que hice?.
Nick- Nada, solamente que te quiero conmigo a mi lado toda la noche.
Selene- De verdad?.
Nick- Si, quiero tenerte esta noche, y todas las que vendrán.
Selene- Yo también Nick.
Nick- Te amo Selene!.
Selene- Y yo a ti amor!.
Nos besamos mientras yo acariciaba su nuca y su pelo, él quitaba mis pequeñas hojas doradas de mi cabello, y luego puso sus manos en mi espalda.
Selene- Por qué me miras así?.
Nick- Por nada, no puedo mirarte?.
Selene- Si, pero me pones incómoda.
Nick- Pues te vas a tener que acostumbrar a que te mire así las veces que quiero.
Selene- Jejejeje, esta bien.
Y así me dio un beso que continuó con otro más apasionado y desesperado por tener su boca en la mía. Volvió a posar sus manos en mi cuerpo pero esta vez en el lazo de la cintura, desatándolo y haciéndolo caer, y más adelante teniéndome otra vez desnuda delante de él y él no dejaba de mirar mi cuerpo con esa sonrisa en su rostro que hacía que mis piernas flaquearan, me sentía nerviosa y un tanto temerosa de lo que fuera a pasar pero esta vez creo que no planeaba detenerlo, realmente yo también quería estar con él de todas formas posibles y se lo demostré al poner mis manos en su cuerpo y poco a poco despojarlo de su armadura y su toga para así admirar su cuerpo desnudo frente al mío mientras sentía ruborizarme a causa de esto, él comenzó a acariciar cada centímetro de mi cuerpo explorándome y haciéndome vibrar con su suave tacto. Me levantó en sus brazos y me llevó hacía su cama, donde me recostó delicadamente, acostándose a mi lado y seguir acariciándome, pero esta vez con su boca, dándome pequeños besos por toda mi piel.
Nick- Selene...
Selene- Si?.
Nick- Estás segura?.
Selene- Sssshhhh.... –Poniéndole el dedo índice en su boca-. No digas nada amor, estoy algo nerviosa pero lo único que quiero es estar contigo-.
Nick- No tienes que estar nerviosa, aquí estoy yo para cuidarte y sabes algo...
Selene- No....que tengo que saber?.
Nick- Que....Te Amo como no he amado nunca a nadie!.
Selene- Yo también Nick te amo!.
Yo me abracé fuerte a él y él me puso encima suyo comenzando a besarme profunda y apasionadamente en lo que acariciaba mi espalda, luego se giró quedando encima de mi, él besaba mi cuello y fue bajando beso a beso hasta llegar a mis senos donde se tomó su tiempo en saborearlos, como reacción a esto yo rodeé mis piernas en su cintura al instante mismo en que gemía de placer, acariciaba su cuello hasta su espalda y me mantenía con los ojos cerrados y mordiéndome los labios al sentir su boca en mi piel haciéndome sentir tanto, sus manos se movieron hasta situarse en mis muslos y los empezó a acariciar suavemente y poco a poco fue moviendo mis piernas para darse espacio, subió su rostro y me miró a los ojos en lo que me tomaba por la cadera y de poco a poco lentamente penetrarme.
Nick- Estas bien?. –me preguntó preocupado-.
Selene- Si Nick, no te preocupes, estoy bien. –le dije con la voz entrecortada-. Solo un poco más despacio, si?. –le dije mirándolo a los ojos-.
Nick- Si amor, pídeme todo lo que quieras. –me dijo susurrándome al oído y luego besar mi cuello-.
Selene- Solo quiero que me quieras y me ames, es mucho pedir?. –le dije en suplica ya que él solo seguía en mi cuello y luego siguió con mi boca-.
Nick- Claro que no, pero eso es lo mínimo que podría hacerte. Quiero amarte para siempre, todas las noches desde este momento, y darte todo lo que te mereces y mucho más. –me dijo mirándome a los ojos tierno-.
Selene- Gracias!. Te amo Nick!. –le dije dándole un beso en los labios-.
Nick- De nada ‘mi emperatriz’. –me dijo correspondiendo al beso-.
Y así me amó como nunca nadie me había amado jamás, era mi primera vez, mi primer amor y estaba segura de que iba a ser mi único hombre. Los primeros rayos de sol, me despertaron, y al darme vuelta lo vi dormir tranquilamente, rodeando mi cintura con su brazo. No podía creer que aquel ser malvado que una vez conocí pudiera convertirse en alguien tan precioso y dulce como él. Me acerqué más a él, y rocé mis labios con los suyos y luego le di un beso. Al separarme de él lo miré y abrió los ojos, yo al instante los cerré, para que no dijera nada, pero no pude hacer tal cosa ya que él me devolvió el beso.
Nick- Buenos días. –me dijo al oído-.
Selene- Buen día. –le contesté abriendo los ojos-.
Nick- Con que te hacías la dormida, no?. –me dijo con una sonrisa-.
Selene- Yo?. Claro que no!. –le dije haciéndome la desentendida-.
Nick- No juegues conmigo, sabes muy bien que te va a pasar si lo haces. –dijo serio-.
Selene- Ah si?. Y que me va a pasar?. Me vas a castigar o a encerrar?. –le dije graciosa-.
Nick- Pues mala idea no es, el castigarte y aprender de una vez que conmigo no van los juegos. –dijo haciéndose el enojado, lo cual por no saber yo, si lo decía de verdad o no me asuste demasiado-.
Selene- Ehm bueno, creo que será mejor que me levante. –le dije sentándome de inmediato sobre la cama, y sintiendo mi corazón acelerarse, ya que estaba asustadísima-.
Nick- Qué?. Por qué?. –me dijo sentándose él también y preguntándome mientras me sujetaba del brazo derecho-.
Selene- Pues porqué si. –le dije sin mirarlo a los ojos-.
Nick- Esa no es una respuesta, dime por qué?. –me dijo haciendo que lo mirara-.
Selene- Nick, déjame si?. –le volví a repetir sin posar mis ojos en los suyos-.
Nick- Selene mírame a los ojos cuando te hablo. –me dijo tomando mi rostro entre sus manos-.
Selene- Que quieres que te diga?. –le dije al fin viéndolo-.
Nick- Quiero que me digas por que te queres ir?. –me dijo preocupado-. Es por algo que dije?. –me dijo lamentándose-.
Selene- Ehm.... –yo no le contesté-.
Nick- Es por eso, es por lo que te dije del castigo?.
No le contesté, quise sacar sus manos de mi rostro pero él me hizo que lo viera de nuevo.
Nick- Escúchame bien lo que te voy a decir, cuando hable del castigo quizás te demostré que estaba enojado, y por eso te asustaste y te querías ir, pero nunca te haría nada de lo que no quisieras, nunca te haría daño, y yo estaba hablando de otra clase de castigo. –me dijo sonriéndome-.
Selene- De verdad no me harías daño?, no me lastimarías?. –le dije sin creérmelo-.
Nick- Claro que no!. O acaso lo que te demostré anoche para vos fue eso?. –me dijo tierno-.
Selene- Pues no, al contrario. –le dije ruborizada, encogida de hombros y bajando la cabeza-.
Nick- Selene por qué te pones así?. No sientas vergüenza. Lo que hicimos fue porque nos amamos, porque queremos estar juntos, no tienes que ponerte así.
Selene- Lo sé, y sé que después se me va a pasar. –le dije viéndolo a los ojos-.
Nick- Entonces.... quédate tranquila, si?. Hoy tenemos que estar felices, no?. –me dijo dándome un beso en los labios-.
Selene- Si. –le dije con una sonrisa y correspondiendo al beso-.
Un rato más tarde ya estábamos levantados y listos para preparar todo, para lo que sería nuestro compromiso por la noche. Horas más tarde, el salón estaba adornado para la gran noche para los dos. Por otro lado, Nick estaba hablando en la habitación con su madre.
Atenea- Hijo, estas seguro de lo que vas hacer?. –le decía no muy convencida-.
Nick- Si madre, por qué lo dudas?. –le dijo tomando su mano-.
Atenea- No es que lo dude Nick, simplemente es que me preocupa que le digas tantas cosas bellas a Selene, es verdad todo lo que sientes por ella?. –le dijo poniendo su mano sobre la barbilla de Nick-.
Nick- Claro!. De verdad madre, nunca estuve tan seguro y decidido como lo estoy ahora, la amo y eso es lo que más me importa. Y sé que ella me ama también, de eso estoy totalmente seguro.
Atenea- Ya lo sé hijo, no cabe duda de que Selene desde el día en que llegó, por más de que al principio te odiara, y tu eras malo con ella, te miro con otros ojos desde el día en que te quedaste con ella.
Nick- Es verdad, me acuerdo el día en que le dije que me haga masajes. Y la traté con desprecio, y me dio lástima cuando lo hice.
Atenea- Tienes que saber que no todas las mujeres son iguales, y estoy convencida de que ella no es como las dos esclavas anteriores que tuvimos, te acuerdas de ellas?.
Nick- Si, y me sentí muy culpable cuando tu me decías y yo no te hacía caso.
Atenea- Ya Nick, no te mortifiques más, ya todo eso pasó, y ahora vas a ser feliz con la mujer que tu quieres.
Nick- Si, y ya dentro de muy poco, va a ser mi prometida.
Atenea- Bueno hijo, entonces te dejo para que te prepares, si?.
Nick- Esta bien madre. Al rato te veo.
Atenea- Si. Luego nos vemos.
Diciéndole esto, cerró la puerta detrás de si, y se dirigió a la habitación de Selene.
Atenea- Se puede pasar?. –me dijo golpeando la puerta-.
Selene- Si, claro esta en todo su derecho. –le dije levantándome-.
Atenea- Gracias, no hace falta que te levantes mi niña.
Selene- No es ningún problema en que me levante.
Atenea- Y como te sientes, al saber que dentro de unas pocas horas serás la prometida de mi hijo?. –me preguntó tomándome la mano derecha-.
Selene- Le soy sincera, todavía no me lo puedo creer, que alguien como él se fije en mi, en alguien sin clase, en una esclava.
Atenea- Mi niña, no digas esas cosas, si él te eligió fue porque le gustaste y porque te ama, solo se fijo en lo que tienes dentro de tu corazón, y también se fijo en tu belleza. Y te ama como no amo a nadie jamás.
Selene- Gracias Atenea!. Eres muy buena conmigo, espero algún día poder pagarte todo lo que has hecho por mi.
Atenea- No hace falta que me pagues, lo único que te pido es que cuides a Nick y que lo ames como él te ama a ti. –me dijo acariciando mi mejilla-.
Selene- Gracias, y a su hijo lo amo con todo mi corazón, nunca ame a nadie, él es mi único amor, y mi único hombre.
Atenea- Que bonitas palabras que dices mi niña.
Selene- Y créame Atenea, es lo único que busco en él, alguien que me quiera y me ame, con esas dos cosas no necesito nada más, con eso soy completamente feliz. Y siento que Nick me ama de verdad como yo a él.
Atenea- De eso no tienes porque preocuparte. Y bueno vine aquí para preguntarte si necesitas que te ayude a vestirte o a acomodarte algo que quieras.
Selene- Usted a mi?!. –le dije incrédula, sin pensar en que alguien como ella me ayudara a mi, una simple esclava, que dentro de instantes iba a pasar a ser la prometida del emperador-.
Atenea- Si, que tiene de malo?. –me preguntó con una sonrisa-.
Selene- Pues nada, pero me es raro que usted ayude a una simple persona como yo.
Atenea- Ya desde ahora pasas a ser parte de la familia, y yo nunca te traté como una persona común, como una esclava, siempre desde que llegué y te vi, supe que eras para mi hijo, él necesita alguien como tu.
Selene- Gracias. –le respondí con una sonrisa-. Y bueno pues si quiere puede ayudarme.
Atenea- Claro que si, quiero ayudarte y ayudarlos. –me dijo abrazándome-.
Esto último que hizo no me lo había esperado, nadie me había dado un abrazo tan cálido, como lo hizo aquella mujer, y así recordé a mi madre. Minutos después me estaba poniendo una toga color violeta, con lazos dorados, y Atenea me cepillo el cabello y hizo un semi-recogido con el cual lo adornó con pequeñas hojas doradas y brillantes blancos. Y me maquilló un poco con destellos dorados-
Atenea- Ya estas lista, puedes verte en el espejo.
Así lo hice, y me sentía diferente a como me sentía antes, quizás por el cambio de ser esclava al pasar a ser la futura esposa del Emperador o simplemente por ser suya por completo del hombre al que amaba con locura. Luego de terminar, alguien toca a la puerta.