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¿Y se iba así nada más? Le parecía lo más inverosímil del mundo. Todo en él comenzaba a parecerle cada vez más extraño: su actitud, su manera de hablar, la manera en que había bebido y hasta el hecho de que se levantara y se fuera así nada más. Dejó un par de galeones sobre la mesa y se levantó inmediatamente tras él sin saber exactamente qué sentir respecto a lo que estaba pasando, porque sentía una turbación cada vez más profunda.
Corrió tras Tobias teniendo que hacerse el cabello a un lado por una ventisca que la agarró de improviso afuera de La Tármica, con el callejón ligeramente oscurecido por la sombra que Gringotts proyectaba sobre él. No se tardó mucho en alcanzarlo porque de hecho apenas iba saliendo cuando ella lo hizo y se le puso enfrente de un movimiento brusco que el verdadero Tobias conocería bien pero que a cualquier otro seguro tomaría por sorpresa.
Había tratado de ser absurdamente paciente atribuyéndole cualquier cosa rara que en otro momento hubiera podido sacarla fácilmente de quicio a lo que le había pasado, pero la verdad era que no había comprendido muchas cosas de él y la manera en que había terminado por irse la había terminado sacando de quicio.
-Oye…lo que te pasó no te disculpa para que te comportes como un verdadero hijo de puta ¿está bien?
Se mordió los labios inmediatamente como si jamás hubiera querido que eso le saliera de la boca en realidad, pero ya era demasiado tarde y era un hecho que ella generalmente no se retractaba de nada. Así que en vez de disculparse por la brusquedad del asunto, negó con la cabeza y lo miró de arriba abajo haciéndose a un lado de una vez por todas.
-Y es sólo un galeón lo que me debes.
Caminó enojada hacia el lado contrario, rememorándolo todo, la manera en que lo había encontrado, la forma en que se habían comportado el uno con el otro, la cautela con la que habían hablado, lo que le había dicho, como le había contestado y como se había ido. La manera en que había hablado de Lars, la manera en que había bebido la cerveza…
-Joder…
Fue como un chispazo, como si se hubiera dado cuenta de algo. Echó a correr de vuelta en dirección a La Tármica y luego hacia la calle por donde se había perdido “Tobias” con el corazón latiéndole a mil por hora, pero no había más rastro de él, de…quién fuera. Quiso conjurar un patronus pero de nuevo, le fue tremendamente difícil concentrarse en el recuerdo de Ewan cantándole en el Gran Comedor y pensó que lo mejor era volver a casa de una vez por todas y comunicarse con Tobias desde ahí, para saber si había estado con ella en la Tármica. Y si no, las cosas estarían un poquitito jodidas.
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