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Title: Quesque huyendo...
Description: Pumpkin


Bastian Immendörff - April 15, 2011 05:17 AM (GMT)
(Acciones acordadas con la user)



Justo a las orillas del bosque prohibido, dos figuras humanas aparecieron de la nada, riendo sin control y trastabillando casi hasta caer al suelo, en un escándalo que contrastaba completamente con el silencio sepulcral de los terrenos circundantes de Hogwarts.

Habían escapado de la fiesta de primavera. Después de beber apenas unos cuantos tragos, Bastian se había encontrado con la presencia del ministro Fincher entre los asistentes a la fiesta, y de inmediato, tras robar un par de botellas de Váugon, el gryffindor había tomado de la mano a Pumpkin para desaparecer del lugar.

El pretexto perfecto era decir que no podía dejar que aquel hombre lo viera en la fiesta, y mucho menos bebiendo. Las noticias viajaban muy rápido y en unos cuantos días su padre ya estaría más que enterado del asunto. Arriesgarse de esa forma no era un buen plan.

Pero realmente no le preocupaba tanto como se podría pensar, la verdad era que había deseado estar sólo con Pumpkin en cualquier lugar, y las orillas del bosque prohibido parecían ser, en ese momento, el lugar idóneo. En apariencia el lugar lo había elegido al azar, pero sus intenciones habían sido las mismas casi desde el momento en que la había visto junto a Alex al llegar a la fiesta.

-¿Me habrá visto?, diablos espero que no. Oye, siento haberte traído así, sin preguntar. Si quieres volver… no te voy a detener.-

A pesar de su aparente disculpa, en su tono de voz estaba perfectamente marcado que realmente no lo sentía. Deseaba que se quedara con él y el ofrecerle dejarla ir era más bien por cortesía. La miró con un semblante completamente serio, casi como si le estuviera ordenando no regresar a la fiesta.

Y es que le gustaba de verdad. Coquetear con ella durante todo ese tiempo casi desde su llegada a Hogwarts había tenido mucho de encanto, sin embargo comenzaba a sentir que necesitaba algo más de ella. Tenía una gran necesidad por sentir esos labios que hasta ahora sólo había podido mirar, sentía un increíble deseo por su piel y el simple hecho de tener la oportunidad de percibir su aroma a corta distancia ya era suficiente como no detenerse en sus intentos.

Ni siquiera la dejó responder. Sólo un par de segundos después, Immendörff la tomó de la mano y la llevo hasta un espacio en donde ambos podrían sentarse a beber las dos botellas robadas. Se sentó sobre el césped y esperó a que ella hiciera lo mismo.

Abrió una de las botellas de váugon, un licor con un tono ligeramente cobrizo, famoso por su alto nivel de alcohol y la facilidad con la que se embriagaba casi cualquiera que probara unos cuantos tragos. Bastían dio el primer trago y lo extendió hacia la ravenclaw.

-Ten cuidado, esa cosa pica la garganta al principio. Pero tiene un sabor increíble-

Por supuesto, no era el plan embriagarla para aprovecharse de ella de alguna forma. De hecho, tenía planeado actuar mucho antes de que cualquiera de los dos pudiera alcoholizarse. Solo esperaba que no estuviera dando pasos en falso y que en realidad todos esos coqueteos no fueran más que un juego por parte de Pumpkin. Dudaba que fuera así.

Pumpkin Wang - April 16, 2011 03:15 AM (GMT)
Tampoco era como si le hubiera molestado mucho salirse de la fiesta, de todos modos Alex se había perdido quien sabe dónde y no había visto a ninguna otra persona con quien quisiera estar más que con Bastian por el momento así que luego de que pusiera cara rara por ver al Ministro Fincher no tuve problemas en acceder a volver al castillo, de todas formas no habría nadie ahí, a menos que alguien más hubiera tenido la misma idea.

Antes de irnos le escribí una notita a Alex de que nos encontráramos en la entrada a Hogsmeade a las 2:45 de la mañana para subir juntas a la sala común y que antes de dormir me contara lo justo y necesario.

A veces se me olvidaba que Bastian era hijo del Ministro de Magia Alemán, pero eso a la vez quería decir que de verdad me agradaba y que no había dejado que me llevara hasta esos terrenos sombríos solamente por colgarme de su apellido y de su fama, aunque seguramente esos pensamientos eran muy fatalistas y de drama queen y sólo a mí, que leía muchos tabloides por estar enterada de la vida de la farándula, me parecían importantes. No quería que se le pasara por la mente ni de chiste que mi agrado hacia él tenía algo que ver con su apellido.

-Ah no, está bien. Comprendo tu pena y estoy contigo.

Le dije con un gesto dramático mientras me recargaba en su brazo y me volvía a poner la máscara que había llevado a la fiesta diciéndole una tontería respecto a que ahora era una criatura más del bosque. Sí, me ponía chistosita cuando estaba nerviosa, que nadie me juzgara. Claro que el tono chistoso se me quitó cuando me tomó la mano con tanta decisión para llevarme a un lugar donde pudiéramos sentarnos. Claro, el gesto era de lo más natural pero poco me faltó para quedarme con la boca abierta y ponerme completamente tonta.

Desde que Bastian había llegado a Hogwarts me había fijado en él pero nunca había pretendido que de pronto nos quedáramos solos a altas horas de la noche con una botella de un licor sospechoso que no había probado antes, no porque no lo quisiera sino porque lo pensaba imposible dado que nunca había sido del tipo de chica con la que chicos como él salían, o al menos eso pensaba yo que a veces podía ponerme un poco pesada conmigo misma si un chico me gustaba mucho. Siempre aparentaba ser muy segura pero cuando pasaban esas cosas tenía que admitir que a veces me quedaba en blanco, aunque luchara completamente porque no se notara ni un ápice.

-¿Y esto qué es, eh? Nunca lo había probado? ¿Está hecho en las montañas de Baviera o qué?

Le pregunté mirando la botella con sospecha aunque después le di un trago pequeño para hacer la primera prueba. En efecto me picó de inmediato pero luego sabía demasiado bien como para no dar un segundo trago.

-Pero ¿sabes? Luego las bebidas que saben así de bien son las que embriagan más rápido así que aunque digas que soy una ñoña de Ravenclaw me lo tomaré con calma.

Lo miré y tuve que sonreírle, bajando la mirada mientras lo hacía como si de repente me hubiera apenado por algo aunque en realidad formaba parte del arsenal de sonrisas que a esas alturas él ya conocería bien, porque le había regalado muchas en los pasillos.

-Y terminando Hogwarts ¿vuelves a Alemania?

Bastian Immendörff - April 16, 2011 05:00 AM (GMT)
-De hecho, si. O más específicamente de los Alpes de Ammergau, muy cerca de Zugspitze. Hay varios pueblos mágicos que desde hace muchas generaciones, han preparado el váugon. Mi padre tiene una bodega repleta. Ya verás, algún día te llevaré para que pruebes el mejor-

Bastian sonrió al ver la cara que Pumpkin hacía justo después de tomar el primer trago. Recordaba su primera borrachera, a los 12 años; cuando uno de sus diez mil intentos de asaltar la bodega de su padre había rendido frutos. No había soportado ni cuatro tragos antes ponerse en un muy mal estado.

-No te preocupes, haces muy bien. Aunque no lo creas, no está entre mis planes hacer que te pongas mal demasiado pronto. Pero apuesto a que no pasarás ni de media botella.-

Buscó su mirada justo cuando la ravenclaw mostraba nuevamente esa sonrisa que no se cansaba de ver. Algo había ahí, y Bastian estaba completamente seguro de ello; algo en sus ojos que le atraía demasiado como para dejarlo pasar por alto. Y quería descubrirlo.

-En realidad planeo pasar un par de años más en Inglaterra. Quiero estudiar aquí algunas cosas después de graduarme y además, en estos momentos me siento muy cómodo aquí. ¿Y tú, que harás después de graduarte?. No me digas que te vas a un viaje a América o algo parecido, porque muero.-

Se acercó un poco más a ella, teniendo cuidado de no resultar de pronto invasivo. No lo hacía notar de ninguna forma, pero sus nervios ya comenzaban a ser difíciles de ocultar. No se trataba de ningún experto en los acercamientos hacia el sexo opuesto, y mucho menos con alguien que de verdad le gustaba tanto.

-Hablando en serio, quisiera seguir viéndote mucho más tiempo.-

La miró directamente a los ojos. Ya no había marcha atrás y a pesar del riesgo que estaba a punto de correr, su decisión ya estaba tomado desde hace horas y no había nada ni nadie (que no fuera Pumpkin) que pudiera detenerlo.

Tomó su barbilla con delicadeza y juntó sus labios en un movimiento rápido. No esperaba que pasara, pero si de pronto Pumpkin se alejaba y terminaba recetándole un buen golpe en la cara, seguro era porque se lo merecía.

Pumpkin Wang - April 17, 2011 01:36 AM (GMT)
No sabía si Bastian se había dado cuenta del tono medio frívolo que había utilizado al hablarme de las bodegas de su padre (¡El Ministro!) o de llevarme a probar el mejor a la que seguramente sería su grandísima campiña mágica pero en realidad el tono no me había molestado y hasta me parecía atractivo.

También me dio risa que, como todos los chicos, diera por sentado que era una novata bebiendo. No es que fuera una experta tampoco pero las fiestas de Hogwarts, las de verdad, las clandestinas, me habían curtido un tanto e incluso me había propuesto ensayar bastante para que cuando fuera de esas brujas famosas que salieran en Witches Rebellion hubiera pocas fotos mías tirada en el piso de borracha, porque había visto algunas que por Morrigan…

-Ay no, no sé, falta muchísimo tiempo para eso, apenas voy en 6°, me queda todo un año y poco más aquí encerrada en el castillo y en realidad no me molesta, me gusta estar aquí, tú en cambio eres un adulto ya así que es normal que te pregunten por tu futuro.

No había solemnidad en mis palabras, muchos menos porque noté que se me estaba acercando mucho. Sus palabras por otro lado si que parecían solemnes y eso me asustó un poco, como si de repente las cosas estuvieran poniéndose demasiado serias o algo así. Lo bueno fue que interrumpió mis pensamientos con un beso. Sí, un beso. Algo que no había creído posible en todos los años que llevaba coqueteando con él inocentemente en los pasillos.

Me quedé estática. Siempre me pasaba lo mismo cuando los chicos me besaban por primera vez y la peor parte era que ese chico en particular me gustaba bastante y claro, había estado esperando algo así desde el momento en que había llegado tan decidido a la fiesta pero vivirlo de verdad era muy diferente a sólo imaginarlo.

Me separé de él y le sonreí, soltando una risa deliberadamente adorable antes de acercar mi rostro al de él sin besarlo nada más pero estando lo suficientemente cerca como para poder hacerlo en cualquier momento, rozando mi nariz con la suya. Ya que se me había pasado el susto de la primera impresión estaba dispuesta a controlarme y manejar la situación.

-No te preocupes mucho, Bastian, me verás mucho tiempo en las revistas.

Le dije soltando una de mis frases atípicas al momento del coqueteo y esta vez fui yo la que lo besé antes de que pudiera contestar cualquier cosa, acariciando su cuello y el nacimiento de su cabello en la nuca. Se me estaba arruinando un poco el vestido ahí sentada en el bosque pero por primera vez no me importó mucho.

Bastian Immendörff - April 17, 2011 06:51 AM (GMT)
De inmediato sintió que Pumpkin respondía al beso de la forma que tanto había esperado. Eso le dio luz verde para profundizarlo sólo un poco más mientras acariciaba su cabello y se tomaba el tiempo para disfrutarlo ya sin aquellos nervios de por medio.

Se separó de él y soltó aquella risa contagiosa con la que no se podía evitar sonreír. Tal vez Pumpkin no lo supiera, pero había muchos en el colegio que hablaban precisamente de eso, de su risa y de lo encantadora que podía llegar a ser. Esa era una característica que a Bastian le encantaba y que también era muy difícil de encontrar.

A punto estuvo de soltar algún chiste idiota como respuesta a lo de la revista, pero fue la ravenclaw quien esta vez lo tomaba por sorpresa y juntaba sus labios de nueva cuenta. Aquel beso estaba cargado de intención por parte de Pumpkin y ciertamente las cosas no podían estarse poniendo mejor.

Llevó su mano hacia su cintura para acercarla un poco más, intercambiando un par de veces la posición de su rostro, buscando todos los ángulos posibles para explorar al cien por ciento aquella boca que había deseado probar desde hacía ya tanto tiempo. La tomó con cierta fuerza de la nuca, sin llegar a ser agresivo ni mucho menos, sólo con la suficiente firmeza como para lograr profundizar el beso de alguna forma.

Pasó un tiempo considerable besándola de esa forma, tal vez tres o cuatro minutos antes de separarse un poco de ella y sonreír solo un poco, buscando nuevamente su mirada y lo que fuera que expresara en ese instante.

-Pues creo que voy a tener que suscribirme a todas las revistas en donde salgas. Seré tu seguidor y haré que firmes todas las publicaciones en donde salgas.-. Se sintió un poco tonto al responder a la broma que había hecho Pumpkin desde hace ya varios minutos.

-¿Tienes idea de las ganas que tenía de hacer esto?. Tuve que soportar un muy mal trago cuando te vi besándote con Donald Evans. Pero me lo merezco, por no haberlo hecho antes-

Le dio otro trago considerable a la botella de váugon que, después del beso de Pumpkin, ya no parecía ser tan fuerte como antes. La dejó a un lado y acercó su rostro para besarla justo detrás de la oreja y poco después, en el blanquísimo cuello. Se detuvo después de unos segundos y alejó su rostro. No quería llevar las cosas tan a prisa y en realidad, aparentemente tenía bastante tiempo por delante.

Pumpkin Wang - April 19, 2011 03:58 AM (GMT)
Ya no pensaba ni siquiera un poco en el vestido, ni el dolor punzante en los pies mientras Bastian me besaba, tampoco en si trepaban bichos por mis piernas ni en si mi peinado ya se habría arruinado, porque lo único que importaba era que por fin lo estaba besando, ese que había visto tanto por los pasillos y al que le había lanzado miradas cargadas de intención aun cuando sabía que era el novio perfecto de Fincher hija (¡que me lapiden!).

No supe cuanto tiempo había pasado y sólo lo besé rodeándole el cuello con los brazos, explorando su boca como podía, siguiendo un instinto y no precisamente una técnica determinada aunque algo me decía que no lo hacía nada mal y tenía bastante confianza. Tal vez fuera el alcohol pero daba igual y pensaba que si se había separado de mí era solamente porque comenzaba a faltar un poco el aire.

Abrí mucho los ojos cuando mencionó el episodio de Donald Evans y me empecé a reír llevándome una mano a la boca. Por supuesto nadie sabía que todo había sido resultado de una tontería con mi compañera de casa, Jocelyn Charles, que me había retado a eso luego de un juego de cartas en el que me había ganado categóricamente, yo había tenido un ataque de risa luego de que después del beso hubiéramos hecho un estudio comparativo entre la fisonomía de Donald Evans y Donald Duck. Claro que ni siquiera se parecían en nada pero el nombre no dejaba de darme risa.

-Ay Bastian, por favor, Donald es un pato en un parque de diversiones…

Y claro que mi reciente estado de inminente embriaguez me hacía decir esas tonterías como si inmediatamente un hijo de magos, completamente “sangre limpia” fuera a entender de qué diablos estaba hablando, tal vez sólo pensaría que me estaba volviendo loca.

-Además tenías una espléeendida novia…¡ay!

Me encogí como un animalillo cuando besaba aquellas zonas tan sensibles y seguramente mi rostro se sonrojó de inmediato también pero aun así encontré muy agradable que lo hiciera. Cuando se separó, volví a rodearlo con los brazos y pegué mi frente a la suya, había algo en sus expresiones que hacía que quisiera volver a besarlo una y otra vez pero tenía miedo que pensara que ya había enloquecido. No había sido sarcasmo lo de la novia espléndida pero de pronto me preocupé que hubiera sonado como tal y escondí los labios en un gesto completamente infantil.

-Bueno, me voy a callar y voy a besarte otra vez, ¿si?

Y lo hice, volví a juntar mis labios con los suyos, saboreando el licor alemán directo de su boca debido al trago reciente que acababa de darle a la botella, a mí ya ni siquiera me importaba eso a decir verdad pero al separarme de él se me hizo vital disimular y darle un pequeño traguito.

-Los pies me están matando pero creo que no me importa.

Bastian Immendörff - April 19, 2011 05:01 AM (GMT)
Por supuesto, Bastian recordó lo que se sentía ser un extranjero recién llegado de Alemania al no entender ni tantito a lo que Pumpkin se había referido con el pato de parque de diversiones. Fingió reírse sintiéndose completamente estúpido y atribuyendo su poco entendimiento al alcohol que posiblemente ya estuviera causándole estragos.

También se le ocurrió mencionar lo de Temperance, una relación bastante duradera con la hija del ministro inglés que había durado bastante tiempo y que había terminado hacía apenas unos meses. Bastian soltó una carcajada al creer que Pumpkin lo decía a modo de sarcasmo.

-Pues fue una experiencia positiva, pero ahora mismo preferiría hablar de ti-

La chica juntó su frente a la suya, un gesto que por supuesto no podía ser más encantador. Moría por besarla de nuevo una y otra vez. Pero no solo eso, todos sus instintos le pedían agritos que intentara tocar aunque fuera un poco su piel, rozar sus piernas, mirar más allá…

Intentó despojarse de aquellos pensamientos que ponían en riesgo muchas cosas, pero por más que intentaba simplemente no podía quitárselos de la cabeza. Pero le gustaba demasiado, tanto que deseaba no cometer ningún tipo de tontería.

Y se besaron de nuevo. El calor que sentía alrededor de sus mejillas y el sabor que expedían los labios de la ravenclaw eran por mucho, más adictivos de lo que había imaginado. Se separaron una vez más y su vista se dirigió directo a los pies de la chica.

-Porqué no te los quitas?, así ya comenzamos por algo…-

El tono de broma era evidente, sin embargo aquello no estaba para nada alejado de sus verdaderos deseos. No podía evitar sentirlo ni expresarlo, simplemente no había forma.

Se olvidó de la botella. No quería que pensara que su acercamiento era sólo producto de los grados de alcohol en su sangre ni mucho menos. La besó una vez más, esta vez arriesgándose a posar la mano en su cintura y bajándola solo unos centímetros al aumentar la temperatura del propio beso.

-¿Y qué si te digo que muero por tocarte?-

Sólo había hecho una pequeña pausa para decir aquello, besándola de nuevo y esperando no recibir ningún rechazo de su parte.




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