View Full Version: Un porrito

Old Hogwartsii > Aula vacía > Un porrito


Title: Un porrito


Tristan Cole - September 29, 2011 04:21 AM (GMT)
Pre boda


Encendió el porro con el encendedor que llevaba siempre en su bolsillo, observando como el humo blanquecino inundaba el rincón escondido del aula vacía donde había entrado. Joder, que era el único lugar donde los putos puristas o cualquier mierda de esas no llegara a molestar por una u otra cosa. ¿Qué no tenían nada mejor que hacer?

Guardó unos segundos el humo en su boca y luego lo expulsó, absorbiendo todo el sabor que tenía el pitillo, recargado en la pared sentado en el piso frío. Se dobló las mangas de la camisa arrugada hasta el antebrazo y se quedó ahí, en silencio, tarareando música de Swing que le gustaba bailar. Ah, extrañaba las clases de baile. Cualquiera que le escuchara los pensamientos pensaría que era una mariconería completa y en realidad no le importaba que lo pensaran de esa forma, era un desahogue para él, a pesar de que sus clase fueran con su padre y su hermana. Vaya academia.

En el verano había permanecido en el rancho de sus viejos, incluso se había topado en un par de ocasiones a Jessy, antes de que desapareciera por completo de la faz de la tierra. O al menos de Castle Comb, sin alguna razón, hasta que claro, llegó a Hogwarts y se enteró de que le había dado fina uno de los mortífagos más renombrados. Joder, que estaba loca de mierda y solo a ella se le ocurría.

No había tenido oportunidad de hablar con ella pero había escuchado lo que le había pasado a todos. Vamos, que la muerte de Ewan no era un misterio y mucho menos para los de Ravenclaw. Hayes había adquirido una lesión de por vida para caminar, Emilian con esa terrible cicatriz. ¡CON UNA MIERDA! Y él encerrado en el rancho tirado bebiendo y drogándose.

Se sentía completamente ridículo e inservible. Vamos que de algo debió de haber servido que él fuera, además de servir de diana para alguien más, quizá alguien hubiera terminado con menos lesiones o cualquier cosa por el estilo. Tampoco era que se lamentara, agradecía seguir con vida y no haberse metido a la boca del lobo a la primera oportunidad.

Cerró los ojos e intentó poner la puta mente en blanco, cuando escuchó los pasos apresurados y desordenados de alguien. -Joder, ¿que no tienen clase? Uno ya no puede disfrutar de sus horas libres.- tampoco era que él tuviera hora libre, al contrario, se había volado las clases y no pensaba regresar hasta que se le pasara el efecto del puto porro.

Jessy Luttrell - September 29, 2011 04:50 AM (GMT)
No solo unos pasos, si no un taconeo indiscreto tremendamente ruidoso....

Porque Jessy llevaba tacos? pues en el apuro de armar el baúl el día que se fue de su casa había tomado, como era lógico, las cosas más absurdas de su ropero y no más. Un solo par de zapatillas tenía en Hogwarts, que para colmo ese día estaban embarradísimas por la clase de herbología anterior y obviamente ella no iba a ponerse eso, ni soñando. Que las lavaran los elfos y mientras se las apañaría con los mil millones de zapatos de tacón que si había empacado....

Y porque no estaba en clase?, pues porque había llegado tarde a aritmancia y al parecer ese profesor tenía un truco muy molesto que hacía a uno pensar demasiado para poder entrar con retraso al aula; truco que obviamente Jessy no fue capaz de superar... esas malditas ecuaciones aritméticas. Estaba algo enfadada, lo cual no era ninguna novedad, pero mejor así! Nada de aritmancia para ella! una materia menos entre tantas para eligir... Claro que si seguía descartando de ese modo, no quedaría ninguna sin tachar en su organigrama.

Venía bajando dispuesta a salir por la puerta grande para para perderse entre los arboles a fumar un rato, cuando de la nada apareció un fantasma que le dió un susto de muerte por el cual incluso trastabilló, y si no fuera porque atinó a tiempo a tomarse del pomo de una puerta, hubiera rodado cuesta abajo por alguna de las tantas escaleras que en ese momento iban y venían, reacomodándose.

- Puta madre!

Fue lo primero que dijo al entrar a aquel aula vacía y agacharse un poco para masajearse el tobillo. Sustos, y tacos no era una buena combinación y aunque Jessy se creía una experta en el llevar tales incomodísimos calzados, un esguince podía sucederle a cualquiera. De todos modos no sería ni el primero ni el último, pero tendría que ir en patas a la enfermería.... Más tarde claro! las ganas de fumar ya le habían entrado y la salud del cuerpo en todo caso podía esperar...

Alsó la vista mientras se quitaba los zapatos y ahí vio a Cole, su "amigito" fumándose uno. Sonrió de lado un segundo, para luego inspeccionarlo a ojos entrecerrados como a todo el mundo -- Que haces? y por que no convidas?, con los tacos en la mano terminó por acercarse a él....






Tristan Cole - September 29, 2011 05:51 AM (GMT)
-¿Sabes que los tacones son un invento del hombre para hacer que las mujeres no puedan escapar de nosotros?

Le dijo sacando el humo de los labios, haciendo figuras multiformes color gris blanquecino. Enarcó una ceja y ahora si observó a la rubia, vestida con las patas y con los tacones en una de las manos. ¿A quién mierdas se le ocurría traer tacones a la escuela? Solamente a ella.

Sonrió enseñándole el pitillo, dándole palmaditas al piso a su lado para que fuera a sentarse a su lado, si es que quería, si no, podía quedarse toda la puta hora de pie. A él en realidad no le importaba si quería estar de pie o sentada, ella era la que tendría rodillas odiosas.

-Es nueva. La conseguí a las afueras de Comb. Parece estar buena

Tosió y luego observó el cigarrillo con detenimiento. No era un gran conocedor pero después de dos años de haber empezado a fumar esa hierba, podía distinguir si estaba bien, buenísima, o simplemente estaba para el bote de basura, y sabía que Jessy sabría apreciar algo como lo que le estaba ofreciendo.

Y de pronto le llegó a la cabeza la idea de que no había tenido la oportunidad de hablar con ella sobre lo que había pasado, recordando que no le había visto ni el pelo después e las primeras dos semanas de vacaciones. Sabía por qué era, pero quería que ella se lo contara, no que le llegara el chismerío más rápido que un howler de su madre.

-¿Dónde mierdas te metiste todas las vacaciones, Luttrell? Me dejaste muy abandonado.

No era como que le importara demasiado o como si le hubiera dolido en el alma que no hubiera estado ella, que ni siquiera era como su mejor amiga. Si se conocían desde antes de nacer y si, la quería de una forma bizarra por lo mismo, pero de ahí a que le importara demasiado dónde y cómo estaba era otra historia.

Jessy Luttrell - September 29, 2011 06:28 AM (GMT)

Y tu sabes que puedo sacarte un ojo con esto?

Le contestó sacudiendo levemente los zapatos con los tacos señalándole la cara. Era un comentario, no una amenaza, aunque lo trataba con rudeza, como a todos y por no perder las mañas, a Tristan lo quería bastante... Y sobre todo se había acostumbrado a su presencia desde siempre, incluso le gustaba andar con él.

Pero obvio, nunca iba a abrazarlo o decirle palabras afectuosas, a menos que estuviera borracha o situaciones particulares. Su forma de demostrarle su aprecio, iba más bien por el lado de, por ejemplo, quedarse allí fumando con él y charlar un rato... no ignorarlo ya era bastante y por supuesto que se sentó a su lado, haciendo un equilibrio extraño por no doblar el tobillo endeble mientras descendía.

- nueva o vieja tendrás que darme...

Y sin más preámbulos tomó el porro para llevárselo a los labios y darle una profunda calada. Si... estaba buena... sabía bien y por el olor parecía flores... O capaz no. Como fuera, iba bien para ese momento en el que ella pensaba conformarse con un cigarro tradicional nicotinado y quien sabe con cuantas mierdas muggles más... La marihuana en cambio era más natural, y servía mejor para calmar los ánimos, cosa que a Jessy nunca le venía mal.

Le devolvió al raven el porro, al tiempo que este le preguntaba por las vacaciones. Miró por la ventana un segundo pensando por donde empezar, mientras se desataba por atrás la túnica para poder sacársela. Y es que estaba toda prolijamente vestida para ir a clases, la túnica negra, la pollera de tablas, la camisa con el escudo del león... Libros? No, libros, no! para que?.

- Que pasa? no había nadie en el pueblo para follar un rato?... - rió burlándose de él, pero de ambos en realidad - - En casa me odian por haber hecho justicia... Y ya lo sabes así que pregúntame concreto que es lo que quieres saber... Estuve unos días con una de mis hermanas viviendo en Londres y pues... luego no me quedó otra que volver aquí...

Tristan sabía que Jessy tenía muchísimos hermanos y que una de ellas era abogada en el Londres muggle. También sabía que el año pasado se había despedido de Hogwarts pensando que nunca volvería, feliz de la vida obviamente... Y que en realidad ninguno de sus hermanos en edad escolar, ni siquiera su correctísimo mellizo, estaban en el colegio ese año, porque era decisión de sus padres, que el ambiente allí era muy peligroso como para que asistieran....

Pero las cosas habían cambiado tanto desde el inicio de las vacaciones, que inesperadamente no solo Jessy estaba en Hogwarts, sino que se había peleado con su familia, y que de ser la chica que siempre tenía todo a su disposición ahora no era más que una paria que no tenía ni donde caerse muerta....


Tristan Cole - September 29, 2011 01:59 PM (GMT)
Agachó la cabeza cerrando los ojos para sentir mejor el efecto que la marihuana tenía en su organismo. La primera vez que había probado esa mierda había sido con uno de sus amigos de Castle Comb, y porqué no, con Jessy. Básicamente ella había sido la culpable de que se diera a la perdición y se volviera como era ahora. Mentira, él lo había preferido así porque se había dado cuenta que la vida era mucho más divertida de esa forma que viéndola pasar sobrio y limpio.

Sus padres lo sabían, eso era evidente, pero ellos lo hacían también. Su padre había fumado marihuana el día en que lo sorprendió a él en uno de los establos y juntos terminaron más orinados de la risa que otra cosa, y su vínculo se fortaleció después de ello. Su madre era otra historia, ella no lo hacía tan seguido pero una vez había confesado que lo había hecho para poder soportar a los alumnos de cuarto a sexto curso en Durmstrang. Le dijo alguna vez que eran completamente odiosos y se comportaban como animales.

Sonrió con ese comentario tan de ella. Claro que había alguien más para echarse un típico polvo de verano, y lo había hecho, con dos o tres muchachas, pero la verdad era que siempre hacía lo mismo: Les coqueteaba, las besaba, se las follaba y listo, nada más. Eso lo sabían las personas que de verdad lo conocían. No se enamoraba, por supuesto que no. Esa puta mierda es más dañina que una droga dura.

-Sabes que nosotros te hubiéramos dado un techo. No tenías que haberte ido hasta Londres, pedazo de idiota.-Cualquiera que viera la forma en que se trataban ellos dos, dirían que era porque se odiaban, pero era todo lo contrario. Eran de esas personas que adorabas por alguna razón que no se sabían explicar pero sabían que así era, porque a pesar de ser distintos, eran muy iguales.

Guardó silencio cavilando las palabras de Jessy. Si, sus padres la habían echado por haber hecho justicia, y quizás por una parte los entendía, auque claro, tenía que ver ambas partes de la moneda. Quizás ella solamente se estuviera defendiendo y por eso lo había matado.

-¿Y por qué te tocó hacer justicia a ti? ¿Te iba a comer?¿O simplemente te coqueteó y no soportaste su aliento?-sonrió. Sabía que era un tema delicado, pero siempre le había gustado comenzar a abordar los temas con argumentos graciosos, para aliviar la tensión. Tomó el pie de Jessy poniéndoselo sobre el regazo y comenzó a masajearlo-Anda, cuéntamelo todo, tengo tiempo.

Jessy Luttrell - September 29, 2011 03:20 PM (GMT)
Le dió un golpe a puño cerrado pero despacio en el hombro a Tristan cuando le decía "pedazo de idiota"... No se lo tomaba a mal, pero le gustaba poner límites falsos a toda esa agresividad, que en realidad, no hacían otra cosa que exacerbarla la mayoría de las veces, y por sobre todo le gustaba así... Y

Tal vez tenía razón, tal vez debía haber recurrido a su familia, pero punto numero uno no se le había ocurrido, y punto numero dos estar en lo de Tristan era casi como estar en su casa, no había ni distancia física ni de rumores. Y no se iba a ir de su casa sin avisar para que su madre la encontrara a la vuelta de la esquina comprando pan, y así darle la oportunidad de que la siguiesen tratando como la escoria de la familia.

- Pues supongo que me iba a comer.... - Contestó primero por decir algo, mientras se acomodaba mejor para que el raven le masajeara el pie.- Es probable que si no aparecía el perro ese, igual hubiera matado a alguien, a Levine exactamente... - y ahí se empezó a notar en el tono de voz que empezaba a hervirle la sangre.- Estaba a punto de hacerlo... no sabía como pero lo tenía ahí de espaldas, justo después de que ese hijo de puta hubiera matado a Ewan... A Ewan! Una mierda!!....

Ewan había sido por mucho tiempo como su mejor amigo. Parecida a la relación que tenía con Cole, pero diferente.... Igual era vox populi que después de que este se metiera con Frances, todo se había arruinado entre ellos, pero los amigos eran amigos y punto, y su ausencia dolía como si nunca se hubieran distanciado. Le quitó el porro a Tristan y continuo bajando un poco los hombros y esperaba también el nivel de nerviosismo.

- Apareció el lico ese y se me tiró encima... Y ahí no pensé, simplemente quería que me soltase... Fue horrible -

Se abrazó a si misma de solo recordarlo y por más que le pesase ser tan débil, le daba escalofríos... Podía aun sentir el aliento a bestia sobre su cara, las garras esas tocándole la piel... las babas del animal... Un ASCO total! desagradable... Y a Jessy desde el vamos no le gustaba que la gente la tocara o se acercara demasiado, menos aun tener a una bestia peluda deforme bebeándole las ropas...

- Eres un hijo de puta! me haces acordar de estas mierdas... Quisiera verte a ti debajo de 200 kilos de pelo negro a ver si acaso eres capaz de conjurar algo...

No iba a reprocharle que él no hubiera estado ni el la manifestación en el ministerio, ni en esa emboscada... Pero no quería dar lugar a que la juzgase, o por lo menos a que se lo dijese. Le había costado horrores hacerse a la idea de que era una asesina y no necesitaba que nadie pusiera en duda que tan bien o tan mal había estado, o si había habido otra opción en vez de asesinar para "solucionar el problema".


Tristan Cole - September 29, 2011 10:06 PM (GMT)
-¿Así como David se comió al papá de Odille?-le dijo más bien como para si mismo que externado a ella. Y es que si, había sabido que David se había comido al padre de Odille Böhler y también sabía que la misma ex Slytherin había utilizado el mismo hechizo que Jessy, claro que sin la misma suerte, si no, hubiera sido una reverenda putada.

Siguió escuchando lo que Jessy tuviera que decir, vamos, que quizás era una de las personas con la que la gente no se sentaría a hablar de ese tipo de cosas porque no daba la impresión de que se pudiera contar con él, pero la relación que tenía con Jessy era un poco más complicado que simplemente confianza entre ellos

El hecho de que quisiera tratar de asesinar a Levine era algo peligroso. Sabía que ella estaba bastante mal de la cabeza de tanta droga pero no sabía a qué grado y le alegraba que no lo hubiera hecho porque de lo contrario se habría quedado sin su Jessy. Se podía decir que era la única persona por la que se preocupaba de verdad o que le tenía celos de cierta forma aunque jamás lo expresara, pues era así como que su mejor amiga, con los derechos de una pareja, pero sin ser exclusivos. Era raro.

Sonrió cuando le dijo que por su culpa se había acordado de cosas horribles. Bueno, ya estaba acostumbrado a que le dijera esa clase de cosas, de la misma forma en que ella está acostumbrada a que él sea igual con ella. Le puso una mano en la cabeza y le retiró un mechón de cabello para ponérselo detrás de la oreja.

-Bueno, si no lo matabas tu, te habría matado a ti, si sirve de algo. Sin piedad, así como mató a muchos y convirtió a David. Hiciste lo que tenías que hacer. Aunque te hayas manchado las manos de sangre de perro.-se encogió de hombros sin saber exactamente qué decirle porque sabía, muy dentro de él, que aunque le diera palabras de consuelo, que ella sabía que no se le daban muy bien que digamos, no eran lo suficiente para hacerla sentir mejor.-Creo que es la única solución en estos casos, cortar el problema de raíz, y tu lo hiciste.

¿Y qué más podía decirle además de la verdad? No había otra forma de decirle las cosas. Tomó el porro de las manos de Jessy y se lo llevó a los labios de nuevo, imaginándose la escena y la forma en que seguramente el licántropo habría explotado. Le causó risa o quizás simplemente era el efecto de la marihuana en su sistema. No lo sabía.

-Ya te quisiera ver a ti debajo de ochenta kilos míos, a ver si eres capaz de conjurar algo.-claro que si, era en doble sentido intentando que el ambiente fluyera de forma distinta.

Jessy Luttrell - September 30, 2011 04:41 AM (GMT)
No estaba muy segura de cómo interpretar la actitud del raven mientras ella hablaba. Por un momento se sintió muy lejos, como si ni siquiera él fuera capaz de entender…. Como si de pronto el muchacho fuera a tomar la misma actitud que sus padres, en el sentido de despreciarla por haber cometido un crimen… como si fuera una perdida que ya no tenía solución alguna, que se había condenado al infierno con aquel acto y no hubiera forma de poder salvar a la joven descarriada…

Pero no era él, si no ella, que a pesar de que pusiera todo su empeño en demostrarse fuerte y decidida por todo lo pasado, aun iba a necesitar mucho tiempo, mucho vodka, mucho todo, para olvidarlo… para sacarse la sensación espantosa de un hocico respirándole en la cara…

- No me juzgues

Le dijo con la determinación y los ojos entornados de una amenaza, sin darse cuenta que en realidad era un pedido desesperado, mientras Tristan le acomodaba el cabello; acto por el cual corrió un poco el rostro por puro histeriqueo femenino, para luego mirando la pared contraria… Al final él estaba diciendo lo que todos, incluso lo mismo que Jessy había repetido mil veces a Liahna “era lo que había que hacer” y a pesar de todos sus mambos mentales sonrió de lado y volvió a mirarlo ya iniciando la acción de sentarse sobre sus piernas de frente mientras Tristan hacía su fabuloso comentario.

- 80? Si eres un flacucho…-

Le dijo apretándole cada una de las piernas con una mano como buscando donde tenía la carne o algo así… Y si! iba subiendo y ya quería que eso se pusiere divertido… Podían hablar mientras, nunca le había molestado eso… Pero solo seguir charlando le parecía absurdo, sobre todo triste, y no tenía ánimos de ponerse ni melancólica, ni sentimental, ni espiritista ni nada de nada…. No con Tristan, lo usaría para pasar un buen momento, ya tendría tiempo, cuando de noche se encontrara sola frente a un espejo para amargarse.

- Bueno… cuéntame que hiciste tu en las vacaciones…Anda, cuéntamelo todo, tengo tiempo.

Le propuso, copiándole la frase, mientras se reacomodaba sobre él para ponerse un poco más cerca, flexionaba la pierna herida de manera de no volver a doblarse el tobillo, y seguía con sus manos tocándolo… Porque eso era lo que estaba haciendo, con la excusa anterior había empezado por las piernas, pero ahora estaba delineando la cintura de su pantalón dispuesta a desprenderlo, aunque solo fuera para tocarse un rato juntos y nada más…

Tristan Cole - September 30, 2011 02:39 PM (GMT)
-No te juzgo. Me conoces lo suficiente como para saber que no lo hago.-respondió ante la petición con destellos e orden que la Gryffindor le daba. Y era verdad, no la juzgaba, en absoluto. Él era de esas personas que no juzgaba a nadie -exceptuando a los puristas, claro- y mucho menos a sus amigos por cualquier cosa que hubieran hecho, fuera buena o mala. ¿Quién era él para juzgarlos?

Retiró la mano cerrándola mientras la rubia alejaba el rostro, haciéndole dibujar una media sonrisa en su rostro para luego regresar y darle otra calada al porro que estaba casi por terminarse. Pero la media sonrisa se convirtió enana completa cuando la muchacha se sentaba sobre sus piernas. Acto que conocía muy bien porque no era la primera vez. Ladeó un poco la cabeza y no pudo evitar reír cuando le decía que era un flacucho.

-Bueno, flacucho o no, no te has quejado y me resulta bien, así que…-se encogió de hombros y le dio una última calada al porro para pasárselo a Jessy y que se lo terminara. Sintió cosquillas cuando le apretó las piernas para buscar algo de carne, y la verdad era que…. Pues no, no había mucha, pero como le había dicho, nunca se había quejado.

Se removió en donde estaba sentado para que ambos estuvieran cómodos, sin quitarla de sus piernas, y pasando una mano por los muslos de la Gryffindor, simplemente acariciándola, sin hacer anda demasiado invasivo, todavía. Tosió un poco después de sacar el humo que había guardado para saborearlo mejor.

-Pues nada fuera de lo normal. Ya sabes, mi madre planeando clases, mi padre enfrascado en los caballos, yo estuve con Isolde, concursando a ver quien atrapaba algo primero en carreras.-dirigió su mano a la parte interna del muslo derecho de Jessy, esta vez si que era un poco más invasivo pero no demasiado. En ese momento no llevaba nada de prisa-Mi padre enseñándonos swing, de nuevo… Liahna fue a visitarme, se quedó un par de días… y ya, aquí estoy de nuevo.

Se encogió de rombos agachando la cabeza mirando como delineaba su cinturón con los dedos, mordiéndose el labio, mirándola hacia arriba aun con la cabeza agachada. Y luego fue como esas veces que ella empezaba y él continuaba. Introdujo su mano por sus muslos hasta palpar su ropa interior y acariciarla por sobre la ropa.-Supongo que tu no tuviste tiempo de follarte a nadie, ¿no?-le dijo mientras pasaba su otra mano por el cuello de la Gryffindor haciendo que se acercara a él para acortar la distancia de sus labios y besarla, siendo invasivo, porque él no conocía otra forma con ella, porque la conocía, y lo mismo ella. No hacían falta demasiados preámbulos, ellos solo querían divertirse en lo que restaba de esa hora libre.

Jessy Luttrell - October 1, 2011 05:54 AM (GMT)

Solo sonrió de lado dándole dos caladas al porro que le había pasado... La primera la sostuvo dentro de la boca un rato largo mientras lo miraba y escuchaba y pasaba su mano por encima de la intimidad de Tristan para excitarlo... La segunda fue más corta ya se terminaba, y le sopló el humo en la cara, para luego dejar el pitillo ya apagado a un lado sin mucho detalle… Negando con la cabeza al ver como luego de tanto tiempo el raven seguía tosiendo cada vez que pretendía retener demasiado el humo en su interior.

Lo escuchó sin prestarle mucha atención, no porque no quisiera, sino porque las caricias del chico ya estaban haciendo su trabajo. Cuando la tocó por primera vez sobre las bragas no pudo evitar cerrar los ojos un instante y arquear un poco la espalda…. Pero se recompuso rápido para arquear una ceja, como cuestionan su pregunta y también se tomó del cuello de su camisa para impulsarse hacia él y besarlo de una vez, sin dejar de acariciarle por sobre el pantalón.

-Eso me suena a celos...-

Le dijo al separarse lo mínimo, pues inmediatamente volvió a besarlo, con más fuerza, más invasivo, mordiéndole el labio inferior con cariño. No lo preguntaba en cerio, estaba creída que no había celos entre ellos, sino una simple curiosidad por la vida del otro. Terminó por alejar sus labios pero no sus manos y ahora sí ya estaba desabotonándole el pantalón cuando volvió a hablar…

-Lianha fue a verte?... Y? que pasó?...

Quería saberlo todo. Si, quizá hubiera algo de celos… pero inofensivos. También había otra cosa sobre lo que le picaba la curiosidad, ahora que Becca, su amiga, había sido convertida: Tendrían los hombres algún tipo de recelo para acercarse a una licántropa? Pues era sabido que si te mordían un poco de más, podías terminar por meses con una fascinación extraña por la carne cruda… o algo así… o quizá era puro mito. La cosa era que no tenía muy claro si convertirse en freak era un impedimento para conseguir sexo fácil o no…. Y le preocupaba en Becca este punto, aunque la chica parecía más inquietada por el estúpido Quiddich que por los orgasmos. Cada quien con sus manías…

-Te gusta ella? Y que onda con eso de que es licántropa?

Tristan Cole - October 1, 2011 06:52 AM (GMT)
Sentía la mano en su entrepierna, como si lo estuviera probando. ¿Qué hacía? Nada, era la parte del juego de Jessy en la que él la hacía creer que ella tenía el poder y el control de la situación. Suponía que ella jamás se había dado cuenta de ello porque siempre terminaban haciendo prácticamente lo que ella quería, pero lo que ella no sabía era que así lo quería él. De una forma u otra, él siempre tendría el control en esos encuentros. Pasara lo que pasara.

-¿A caso esos son celos?

Le respondió de la misma forma en que ella le había preguntado. Ellos sabían perfectamente bien la posición de cada uno y se conocían tan exageradamente bien que ya no eran capaces de sentir celos uno por el otro, al menos no de esa forma. Dibujó una media sonrisa en su rostro al escuchar las palabras de la gryffindor, como si quisiera saber todo con lujo de detalle.

-Si, fue a verme… y pasó una mierda…-comenzó a acariciar un poco más sobre su ropa interior hasta que por fin se decidió a introducir la mano dentro del pequeño trozo de tela que hacía que su tacto se alejara de ese coñito tan rico que alguna vez había probado.-Supongo que está bien….es guapa y todo.-comenzó a masajear con su dedo, buscando su interior poco a poco hasta que por fin metió el dedo, empapándose de sus jugos mientras jugaba un poco en su interior. Sabía que eso le gustaba a ella.-No es como que me le vaya a declarar, pero tengo que admitir que eso de la licantropía le daría un poco de chispa al asunto… ya sabes, un poco salvaje.

Y es que Jessy debía de saber que él era un poco medio masoca en la cuestión sexual… o en todos los ámbitos. Le gustaba que le mordieran o que le arañaran la espalda o cualquier cosa por el estilo, y a él le gustaba morder, quizá sería algo recíproco, pero a él le causaba bastante placer y el pensar en acostarse con una mujer que podría sacar su lado más salvaje, y si, aquello se había convertido en algo que querría probar.

Jessy Luttrell - October 1, 2011 07:25 AM (GMT)
Lo bueno de follar con alguien conocido, era que se sabían las manías… los gustos. Te entendías sin hablar, y nada era enroscado ni lioso, ni existía ese miedo estúpido a meter la pata, a no ser lo que el otro espera y demás mierdas… Lo malo?.. Debía haber cosas malas, pero con Tristan, Jessy aun no había encontrado ninguna. Tampoco que fuera el chico perfecto para ella, pero que la tocaba como ningún otro, en lugar y momento justos… Y él lo sabía, y lo usaba como una herramienta a su favor, y a Jessy no le importaba pues al final era ella la que disfrutaba.

-Chispa? Repitió justo antes de ahogar un gemido e intentar cerrar las piernas sin éxito por puro instinto. Terminó de abrir el odioso, a es punto, pantalón para poder tomar su miembro de una vez y masajearlo como se debía. Sonrió de lado cuando el raven dijo eso de lo salvaje, porque efectivamente lo sabía bien, y más de una vez le había dejado la espalda hecha un desastre con sus uñas…

-Pues es mi amiga, así que cuidadito…

Y no se refería a “no te metas con ella” sino a que no hiciera ninguna putada, aunque estaba segura que Lianha no era de las chicas que se dejaban usar, pasar por encimaba y quedaban tiradas, moqueando por el chico que les había roto el corazón o algo así. Como Becca, como ella, pertenecían a otro grupo, no servían para enamorarse o quizá era que no había aparecido aun “el indicado”. Y mejor de ese modo, pensaba Jessy que tenía terror a abrir su “corazón” de ese modo.

Volvió a besarlo profundamente y mientras aceleraba un poco el ritmo de las caricias, comenzó a repartirle besos en la mejilla derecha, en su cuello, a moverse un poco para acercarse más a él, para limitar el aire entre ellos al mínimo posible, hasta terminar mordiéndole el lóbulo de la oreja y decirle lo que quería. Ya no se aguantaba, deseaba tenerlo adentro y poco le importaba si la puerta no tenía un hechizo candado, si hacía minutos nada más que eso había empezado, si tenían aun demasiada ropa puesta… Quizá las ganas acumuladas del verano, quizá el porro, quizá nada…

-fóllame -Le dijo al oído ya buscando acomodarse para sentirlo dentro.

Tristan Cole - October 1, 2011 06:52 PM (GMT)
-No voy a hacerle nada, tranquila. Al menos nada que ella no quiera.

Respondió al momento en que ella finalmente dejaba de pelear con la cremallera de su pantalón y sacaba su miembro de la misma forma, pero con diferente sensación. Sonrió y es que le gustaba ver esos tintes de celos en la rubia Gryffindor pues le parecía divertido. Seguía jugando en su interior con un par de dedos, empapándolos de ella, en ese coñito que tantas veces había probado y del que no se cansaría jamás.

Le gustaba la forma en que ella reaccionaba y los gestos en su rostro eran para él quizá lo más definitivo para darse cuenta de que la estaba haciendo gozar. Ni siquiera un gemido. En su rostro se reflejaba, así como en el temblor de su cuerpo al tener un orgasmo o a la más mínima provocación con un poco de placer.

-¿Eso es lo que quieres? ¿Ah?-le dijo mientras le metía más los dedos, casi hasta el fondo, con fuerza, porque jamás se había quejado. Le mordió el labio también sin importarle sacar un poco de sangre. Ella ya estaría acostumbrada, así como él terminaba con la espalda hecha una puta mierda. Pero le gustaba. Lo excitaba mucho más.

No se preocupó por cerrar la puerta con un hechizo o poner algún hechizo silenciador. No, la adrenalina de que alguien pudiera sorprenderlos era mucho más interesante que quedarse absolutamente solos. Sintió como Jessy se acercaba a él para que entrara en ella, pero hizo un rápido movimiento y la llevó hasta un escritorio que estaba cerca de ellos. Le retiró la ropa interior y sostuvo sus caderas un poco elevadas y la atrajo hacia él, entrando en ella de una sola embestida que le había arrancado un gemido de placer al sentir lo caliente de su interior una vez más.

-Solo yo te follo como a ti te gusta..-le decía en susurros, mientras la jalaba hacia él y él se empujaba al mismo tiempo para penetrarla hasta el fondo, para sentir su humedad envolverlo.-Y vas a pedir más.

Jessy Luttrell - October 3, 2011 03:53 AM (GMT)
Iba a decir que si!, que era lo que quería pero en vez de eso gimió y clavó sus uñas en el hombro de Tristan, devolviéndole la brutalidad… Primero pensó que él se alejaba, cosa imposible a ese punto y que no iba a perdonarle, sin embargo solo era para alzarla y llevarla a un escritorio cercano… Lo felicitó repartiéndole besos por todo el rostro luego de repasarse sus propios labios con un dedo para verificar que tanto la había lastimado ya…

Sentada en el escritorio se movió de un lado a otro para permitirle que le sacara la ropa interior. No iba a desnudarse más. Que con eso le bastara al tonto ese… Estaban en un aula, podía entrar cualquiera y no era cuestión de que la adrenalina se convirtiera en bochorno. Una cosa era que la viera cualquiera cogiendo, otra que alguien no invitado la observara desnuda… Estúpida forma de entender la dignidad.

Abrazó con sus piernas la cintura de Tristan, y con los brazos su espalda, escondía sus dedos entre los cabellos cortos de él en el instante que la penetraba de un solo movimiento. Sus gemidos se fundieron en uno solo, y la respiración de Jessy ya distaba mucho de lo normal. No podía contener la energía dentro de su cuerpo, empezó a mover sus caderas con ritmo cadencioso pero profundo para hacer de eso lo más que se pudieran.

- Eso te gusta creer…

Le respondió para molestarlo. Le hubiera gustado hacerle un comentario similar, decirle que ella era la mejor con la que iba a estar, pero solía tenerse tan poco amor propio que en general obviaba esos dichos por miedo a recibir un rotundo no de respuesta, que cortara toda la libido de raíz… Bajó sus manos hasta encontrarse con el borde la camisa del raven, para encontrarse con su espalda y aferrarse a ella con locura en cada envestida…. Acariciarlo con sus uñas perfectas y besarlo olvidando respirar.

- Estuve con un abogado… de 30 años…

Le dijo entre gemidos, solo por joderlo… él había preguntado, ella ahora respondía y sabía que Tristan entendería perfectamente de que estaba hablando. En la vacaciones había follado con un amigo de su hermana, esa que vivía mezclada entre muggles en Londres ejerciendo esa profesión tan bizarra que consistían en defender lo indefendible. El tipo le doblaba la edad, y eso había sido una de las cosas más interesantes del asunto….

Y si!, lo decía para cabrearlo, para que supiera que él no era el único ni lo iba a ser.

Tristan Cole - October 4, 2011 03:11 PM (GMT)
Sonrió de lado cuando ella comenzaba con su forma tan peculiar de hacerle querer más. No era la típica pareja que se callaba mientras follaba. Al contrario, ellos dos no lo hacían. Y en realidad hablaban, para aumentar el placer, provocándose uno al otro con palabras que parecerían hirientes, pero que para ellos eran meros incentivos para aumentar el placer de estar haciendo algo parecido.

Aumentó la intensidad y le mordió el labio de nuevo, repartiendo mordidas por sus hombros y clavículas. Sintiendo el movimiento de caderas de Jessy sobre él, aumentando el ritmo poco a poco. Sabía que le gustaba provocarlo, porque de lo contrario no le habría dicho que se había liado con alguien que le doblaba la edad.

-¿Si? ¿Y te follaba igual que yo? ¿Sabía como tocarte?-le dijo en susurros mientras detenía un poco el ritmo, solamente para hacer que ella se acostara sobre la mesa con un poco de brusquedad. Lo que le decía era cierto. Quizás él era la única persona que sabía como hacer que Jessy llegara a orgasmos de diferentes maneras, por todo el tiempo que llevaba estudiándola le daba ese privilegio.

El hecho de que Jessy le dijera eso, también era porque ella creía que para Tristan, él era el único que la follaba. Por supuesto que no. Sabía que Jessy se tenía tan poco amor propio que se metía prácticamente con cualquiera, pero eso no quitaba que ella tampoco fuera la única en su vida, o la única a la que disfrutaba follarse en lugares prohibidos. Y ella lo sabía, casi a la perfección.

Le abrió un poco más las piernas, jalándola hacia él con fuerza y quizás un poco de violencia. Porque así le gustaba, y así se sentía él teniendo el control. Porque ella sabía que a él le gustaba tener el control. Salió de ella solo por un instante y le acarició el coño con los dedos, mientras la hacía bajarse de la mesa y voltearla para que se recargara en la misma, quedando de espaldas a él.

-Sabes que nadie lo hace como yo.

Se agachó solo un instante paras sacar de su bolsillo un preservativo y ponérselo rápidamente. No era tan inconsciente como para estar ahí sin uno. No quería sorpresitas. Se acercó a su oído mientras entraba de nuevo en su sexo, esta vez con un ritmo un poco más lento para poder decirle eso al oído. Luego volvió a aumentar un poco la velocidad, jalándola del hombro hacia él y con la otra mano seguir acariciándole el sexo. Quería hacerla gozar, pero sabía que si ella lo hacía, él lo haría más por esa sensación de un orgasmo mientras él estaba dentro de ella.

Jessy Luttrell - October 5, 2011 03:23 AM (GMT)


-no. Mejor que tu!

Era una mentira pero se la merecía por engreído! Si él lo hacía tan bien, es porque ambos le habían dedicado tiempo y esmero a eso… Y aunque lo negara a muerte, a veces molestaba bastante que otras se llevaran el resultado de su trabajo, pero así eran las reglas del juego... Horas invertidas en los rincones de Castle Combe cogiendo… Podía recordar como si hubiera sido ayer el día en que, obviamente drogada y algo cansada, lo había citado en el mugroso establo, solo para desnudarse ante Tristan, abrir las piernas y decirle “esto se hace así, así y así… Ahora dime tu como tengo que tocarte”… Que nadie nacía sabiendo, tampoco ella, pero la práctica hacía al maestro o eso se decía al menos.

Y a pesar de ser tan baja, funcionó la provocación y ahí estaba el muchacho casi tratándola como muñeca de trapo, abriéndole las piernas, recostándola en la mesa, volviendo a penetrarla con más intensidad y luego saliéndose para ponerse la protección. Lo tomó suavemente de la mejilla y podía decir que lo besaba con cariño en el cuello y el rostro, y con la otra mano le acariciaba la espalda mientras él hacía bien en cuidarlos a ambos…

Se volteó y vio sus bragas tiradas por ahí, cosa que ya le causo gracia, luego el comentario de Tristan cuando volvía a penetrarla a un ritmo más lento, y sonrió aunque él no pudiera verla, porque llevaba la razón y aunque no se lo admitía en palabras, había otras miles de formas en que se notaba.

-no! No! No! Así no… Please!!Dijo primero fuerte, y luego arrepintiéndose, porque en esa posición podía ver perfectamente la puerta, y el solo verla hacía recordar, en algún punto, que había un mundo exterior a aquella situación que no tenía porque enterarse de lo que pasaba... Un mundo que le importaba una mierda pero que estaba allí de cualquier modo.

Y no se quejaba de dolor, sino todo lo contrario, mientras se sostenía con una mano de la mesa y con la otra buscaba desesperada el cuello, el rostro del raven para atraerlo a sus labios, besarlo, arañarlo, lo que fuera… Eso le gustaba demasiado, que la tocase y penetrase, así justo de espaldas, era como too much! Las piernas le temblaban y sentía que iba morirse en cualquier momento.

-Tristan me matas!!- le susurró entre gemidos en una especie de súplica con la cual ni ella misma sabía si de verdad le estaba pidiendo que pare, o que no se detuviera por nada del mundo.

Tristan Cole - October 5, 2011 09:38 PM (GMT)
La agarró del cabello y la jaló hasta él para morderle un poco el cuello y luego llegar a su oreja. -Sabes que eso no es cierto.-y la embistió fuertemente. Ella quería follar y él no era nadie para oponerse a un coño húmedo como el suyo. Si ella quería placer, él se lo iba a dar, y de la misma forma ella se lo iba a dar a él.

La dejó caer y volvió a embestirla hasta que ella dijo que no quería de esa forma. Enarcó una ceja y se detuvo por un instante para darse cuenta que ahí estaba frente a ellos la puerta y cualquiera que entrara podría verlos. No supo si siempre si iba a querer cambiar de posición o se quedarían así porque dejó de rogarle. Lo único que hizo fue solamente cambiar de lado, sin salir de ella, arrastrándola por la mesa para que sus ojos ya no se encontraran con la luz que había debajo de la puerta.

Siguió con el movimiento combinado con la cadencia de sus caderas y el compás de sus respiraciones entrecortadas, combinado con sus gemidos y los que él intentaba acallar. Sintió sus arañazos en el cuello mientras él seguía jugando con sus dedos en su sexo. Masajeaba lento y luego aumentaba la fricción, introduciendo además un dedo también junto a su miembro porque le gustaba sentir su humedad en sus dedos al mismo tiempo que la penetraba. Era algo que él tenía en sus recuerdos cuando lo hizo por primera vez con una mujer a la que le gustaba que hiciera eso y descubrió que a él le gustaba sentirlo también.

Sonrió y aumentó un poco la velocidad de sus embestidas solo por ese momento porque luego la empujó contra la mesa boca abajo, poniéndose sobre ella, recargados en el escritorio polvoriento, poniendo sus largas manos sobre las de ella, mordiéndole la oreja.-Yo se que es así.-respondió entre susurros la respuesta. Siempre sería esa respuesta a su afirmación.

Puso la pierna en la silla de su lado y sostuvo a Jessy de los hombros empujándola hasta él de forma lenta, porque quería que ella llegara primero, fue por eso que solamente se quedó dentro de ella, masajeándole el coño, entrando y saliendo de ella de forma lenta y pausada para que ella pudiera terminar.

Jessy Luttrell - October 8, 2011 04:17 AM (GMT)
Eso de que la arrastrara por media mesa no le gustó nada, pero tampoco estaba en posición de quejarse, ni de sentir mucho más que las embestidas y jadeos de Tristan, los cuales acompañaba con los propios y con esa necesidad infame de lastimarlo a arañazos, en una mezcla por hacerse valer y seguir el juego, pues a ambos los ponía aquella simple violencia.

Si hubiera estado de frente, lo hubiera cacheteado, por soberbio y por bruto… A veces parecía que el raven se olvidaba que tenía mucha más fuerza que ella… A ambos les gustaba, pero nadie estaba librado de que un día se les fuera la mano y terminara con un hueso roto, como ahora que la empujaba sobre la mesa y imprimía sobre ella todo el peso de su cuerpo. Se aferró a sus manos, clavándole las uñas, al tiempo que respiraba con dificultad y entre gemidos. Aquella electricidad tan típica del final empezaba acumularse en su cuerpo, especialmente en la zona más sensible de su coño que Tristan no dejaba de tocar.

Apenas si hizo un mohín invisible con el rostro, y por reflejo intentó cerrar sus piernas cuando sintió el atrevimiento del dedo, pero estaba todo tan apretado allí abajo, tan húmedo, frenético, y su cabeza en cualquier sitio muriendo de placer, a ese punto solo queriendo sentir el orgasmo que se avecinaba que nada le importaba demasiado, y menos eso… Que Tristan hiciese lo que quisiese pero que no parase!

-Callate!!

Le dijo entre dientes al escuchar las palabras que le dedicaba en susurros el muy hijo de puta. Obvio, ya no tenía argumentos, quizá nunca los había tenido, pero ahora ni siquiera contaba con la lucidez mental para pensar… Las piernas le temblaban y ya erguida tomó el brazo de Tristan para posarlo sobre sus tetas cubiertas y abrazarse a él, en un afan por no morir, ni caer al suelo.

Las embestidas eran más lentas pero ya era muy tarde para Jessy que sin poder más se dejó por el placer y se entregó al mejor orgasmo del mes, sintiendo como su cuerpo se convulsionaba cada vez más despacio disipando la energía acumulada y esperando que Tristan terminara con ella también, para no tener que terminar el trabajo sucio luego… Es que después de un orgasmo a quien le daba ganas de hacer algo? Egoísta y sincero pensamiento… así eran las cosas.

Tristan Cole - October 10, 2011 07:54 PM (GMT)
Siguió con esa lentitud parsimoniosa en sus movimientos dentro de ella y masajeándole el coño en esa zona tan sensible que era imposible dejar de hacerlo y ninguna de las muchachas con las que había estado se había quejado o había pedido que no lo hiciera. Con Jessy después de tanto estudio y de cada momento de margen de error, eso ya estaba sobrevalorado, tenían que probar cosas nuevas para evitar que los alcanzara la monotonía, aunque fuera en una polvorienta aula vacía del colegio en horas de clase.

Sonrió cuando le dijo que se callara. Era una rutina, él le decía mierdas al oído, ella las disfrutaba y le pedía que callara. Siempre era así y por eso lo hacía. Con ninguna otra lo hacía porque no había esa confianza, solo con Jessy, porque estaba seguro de que cualquier otra persona lo abofetearía hasta lo indecible. Aunque claro, siempre había excepciones a la regla.

Sintió en su miembro cada una de las contracciones interiores de la rubia Gryffindor y como intentaba cerrar las piernas por puro instinto cuando había introducido el dedo. Eso lo hizo sonreír de forma casi sardónica, a pesar de que pudiera parecer lo contrario. Cerró los ojos un momento mientras ella se removía debajo de él y luego se volvió a erguir y ella lo hizo con él, haciendo que la abrazara por encima de su suéter. Y él lo hizo, aferrándose a ella y aferrándola a él al sentir que ella ya estaba casi por terminar y que a él no le faltaba casi nada.

Y en el último momento, aumentó el ritmo de las embestidas sintiendo como ella llegaba al clímax con él aún dentro de ella sin dejar de moverse. La sintió contraerse y temblar mientras la aferraba más a él con el brazo después de haber metido la mano por debajo de la ropa y acariciarle las tetas. Y él seguía moviéndose, porque claro que no había terminado. A pesar de que pudiera tratar a Jessy como una puta o cualquier otra cosa de vez en cuando, le gustaba que ella gozara antes que él.

Y fue por eso que volvió a agacharla sobre la mesa, esta vez de forma suave y la sostuvo del cabello y del hombro, sintiendo aún las contracciones de su interior y la humedad que lo envolvían en conjunto, aumentando la velocidad y la violencia de sus embestidas, sintiendo como el cosquilleo comenzaba desde la planta de los pies hasta el más fino de sus cortos cabellos.

Cerró los ojos para dejarse ir y por última vez aumentó la velocidad hasta que por fin sintió ese escalofrío recorrerle el cuerpo una vez más, para después explotar como lo había hecho ella, sintiendo ese calor dentro de el recorrerle el cuerpo, habiendo dado dos embestidas más y quedarse aferrado ahora a sus caderas, soltando un gemido de placer que quizás se escuchó fuera del aula.

Se quedó dentro de ella, sin apartar sus manos de las caderas de la rubia y esperó a que el temblor se le pasara. Le acarició la parte interior de los muslos de forma suave, completamente distinto de lo que había sido su forma de tratarla previamente. Es que él no lo obligaba a salir de esa forma. Se transformaba al momento de sexo de forma distinta cada vez, quizás con Jessy salía a relucir su verdadero yo interno.

Le dio un par de palmaditas suaves en el muslo y salió de ella, retirándose el preservativo y haciéndolo desaparecer con la varita. Se subió los pantalones y abrochó el cinturón para pasarse una mano por el cabello quitándose el sudor que empezaba a perlarle la frente. Se recargó en la mesa con los codos mientras terminaba de reanudarse la corbata azul y bronce.

Metió la mano al bolsillo para sacar los putos cigarrillos y encendió uno con el encendedor, ofreciéndole una calada a Jessy. Siempre era bueno un pitillo después de una buena follada. Al menos eso era lo que decía.

-¿Qué clase tienes ahora?

Jessy Luttrell - October 12, 2011 05:43 AM (GMT)
Sonrió a ojos cerrados con esas dos palmaditas finales. A veces Tristan tenía gestos tan lindos que daban ternura y todo. Jessy por su parte se quedó sobre la mesa un buen rato, y solo cruzó sus brazos debajo de su cabeza para usarlos de almohada mientras el raven se arreglaba las ropas y todo eso. Ella seguía allí, con sus ropas mal acomodadas, quizá mostrándole el culo, mirando sus bragas que yacían en el piso pero sin fuerzas para ir hasta ellas.

No pensaba nada en específico, solo estaba algo... algo cansada y sin importar que clase tenía luego, no pensaba asistir a ninguna. Se incorporó un poco al escuchar el típico clish del mechero muggle y terminó de erigirse para tomar el pucho y darle una profunda calada, exhalando el humo sin apuro.

- clase de aseo personal-contestó sonriendo de lado, mientras se acomodaba el pelo de cualquier forma para luego meter la camisa escolar dentro de la falda y estirar sus suéter buscando un look más presentable.- y tu?

Preguntó por preguntar, aunque ojalá que Tristan no tuviera que irse de inmediato, no porque le sentara raro follar y decir adiós, sino porque hacía mil que no se veían y seguro podían aprovechar para hablar algo. O para hacer nada, pero juntos. Recogió su varita, luego sus bragas y volviendo al lado de Tristan se apoyó en su hombro para ponérselas y luego besarle el cuello.

Se sentó en el escritorio y extendió el brazo para que le diera el cigarrillo una vez más. Lo miró al rostro inspeccionándolo, era evidente que estaba pensando algo. Y así era, Jessy tenía en mente varias cosas, algunas serias y otras tontas como lo que preguntaría a continuación.- Has hecho un trío ya?

Estaba preguntando seriamente, no por cotilla, o si! un poco si!... Pero también porque si no lo había hecho, ella tenía ganas, e incluso ya estaba pensando quien podía ser la tercera en cuestión... No creía imposible convencer a Liahna, aunque tampoco lo veía muy facil... Ahora si Cole le contestaba afirmativamente pues Jessy iba a....... No! no era posible que Tristan lo hubiera hecho y no hubiera sido capaz de pensar en ella.

Tristan Cole - October 15, 2011 05:47 AM (GMT)
-Pociones.-respondió de forma natural dándole un par de caladas al pitillo que la rubia le había vuelto a entregar. Lo sostuvo entre sus dedos y lo observó al mismo tiempo que observaba el hilillo de humo gris blanquecino que salía de la punta del mismo.

El hecho de que Jessy se sentara en el escritorio le daba un aspecto de colegiala traviesa y eso le gustaba al Ravenclaw. Sin embargo, tenía esa carita que siempre ponía cuando pensaba algo que tenía que ver con sexo. La conocía demasiado bien y vio que no se había equivocado. Le volvió a extender el cigarrillo mientras esperaba que se le había ocurrido esa puñetera vez.

-¿Un trío?-respondió encogiéndose de hombros, sonriendo de lado y mirando instintivamente la puerta.-No. No he tenido la oportunidad. Resulta que para eso todas son unas santurronas.

Y era verdad. La última vez que había preguntado o más bien propuesto algo así, le habían abofeteado. Por supuesto que le había gustado que le pegaran, pero vamos, ¿desde cuando la puta de Allienne era así de santurrona? Ellas se lo perdían. Fuck ‘em solía decir. Ya ellas verían que hubiera sido divertido y el día en que fueran a rogarle por hacer un trío con él, él les diría que no. O quizás si. No lo sabía.

Le robó el cigarrillo otra vez a Jessy y se lo dejó entre los labios, con una mano en la barbilla, algo pensativo. -¿A quién tienes en mente?-le preguntó lleno de curiosidad. No sabía a quien sería capaz de convencer Jessy pero la verdad era que quizás él tuviera a alguien más en mente. No sabía que JEssy estaba pensando en la misma persona que él.-Solo que prefiero que sean dos coños… no me malinterpretes, no me encanta tener una polla al lado mío además de la mía.

Soltó una ligera carcajada. No era que fuera un homofóbico o cualquier cosa por el estilo. En realidad estaba abierto a probar cosas nuevas y tarde que temprano terminaría haciéndolo, solo que querría esperar a que estuviera lo suficientemente jodido o drogado de puta madre.

Jessy Luttrell - October 15, 2011 07:25 AM (GMT)
Pociones? Por alguna razón le sonó a mentira. Pero no dijo nada pues ella no llevaba la grilla horaria de todo Hogwarts como para poder aseverar nada, y tampoco había razón para que el raven le mintiese… Seguramente era una locura suya, así que dejando eso de lado y el cigarrillo también pues el muchacho se lo robaba, puso su mente en lo del trío iniciando con una sonrisita de niña creída, de esas que tan bien le salían a la que su rostro estaba acostumbrado…

-Será que no sabes persuadir…

Le soltó sin más. Según ella eran todas putas, no porque se acostaban con mucha gente sus compañeras, sino porque no mantenían criterio alguno, dejándose encamar con el primero, el segundo, el tercero… cualquiera que les diera oportunidad. Y las hormonas adolescentes de los chicos y los millones de rincones en el castillo daban oportunidad para eso y para más. Por otro lado, le gustaba molestarlo, como bien era sabido… No salían palabras halagadoras ni confortables de su boca, aunque de vez en cuanto si tenía algún gesto de intimidad con sus más queridos… Como por ejemplo ahora que tomando a Tristan por la camisa lo acercó a ella, con la excusa de quitarle el cigarro, pero también para no perder el contacto.

- Crees que yo sería capaz de proponerte un chico, para tu primera vez? Te conozco Cole… -- dijo exhalando el humo hacia un lado para luego retomar la palabra - Se me ocurren un par de opciones… Pero creo que, hoy por hoy, Liahna está más a nuestro alcance- Si! Estaban pensando en la misma, pero eso no aseguraba que fuera fácil. - Antes te hubiera dicho Becca, pero ahora mismo tiene la cabeza en cualquier parte…-

Tomó una mano del chico entre las suyas, como jugando con ésta, limpiándole debajo de las uñas, todos movimientos mecánicos mientras pensaba como hacer… Para hablar con Liahna del tema y no quedar como una loca desubicada, para ver si se le ocurría alguien más… E incluso verificando si era buena idea.

Todo sonaba excitante en un principio, pero que tal si sucedía que mientras follaban, el raven se “encariñaba más con la otra y la dejaba a Jessy de lado? O si comparaba? O todas esas cuestiones… Jessy no era una persona segura de si misma pero si iba a arrepentirse tampoco lo haría en ese momento, quizá si se lo pensaba mejor y no terminaba de cuadrar la idea, mentiría sobre que la sly no aceptó o algo así… Sin embargo, el inconciente siempre salía a la luz.

- No quieres con otro tipo por miedo a que compare?... -- Rió pues no era conciente de que estaba diciendo su propio miedo en voz alta.

Tristan Cole - October 21, 2011 12:41 AM (GMT)
Soltó una ligera carcajada cuando dijo el nombre de Liahna. Vamos, que a veces creía, o más bien sentía, que Jessy le leía los pensamientos. Desde que comenzó a llevarse con Liahna y a besuquearse de vez en vez en los putos establos, le habían entrado unas ganas terribles de follársela. Vamos, que después de haberse enterado de su licantropía, le parecía aún más interesante.

Apagó el cigarrillo y encendió otro más porque aquél tema se estaba poniendo interesante. -Supongo que si.-dijo refiriéndose a o que le había pasado a Rebecca. Eso de que Lianhita la había mordido contagiándola. Aunque claro, para él le era igual, no era como que se llevara bien con la Gryffindor.

Y como lo había visto venir, llegaba la pregunta del millón. Soltó otra carcajada mientras sentía las manos de Jessy entre las suyas.-Claro Jessy, estoy tan preocupado por el tamaño de mi polla como para dejar que otro tío me la mire, coño.-evidentemente respondía con sarcasmo. Vamos, que no era de ese tipo de gente. En realidad no le importaba tener otra polla a su lado, pero en cuestión trío, él quería ser el único sujeto. Era algo que siempre se había jurado. Aunque claro que si estaba lo suficientemente drogado, igual podría cambiar de parecer.

Tampoco era de los que se negaban a experiencias nuevas. Si un día le dijera alguien que quería follárselo y ese alguien era un tío, bueno, quizás, si este fuera muy atractivo, tuvieran una muy grande cantidad de drogas, y tuviera algo más que atractivo y unas nalgas y una polla, quizás, y solo quizás, si.

-¿Y para cuando? No puedes estar alborotando el gallinero si no vas a sacar los huevos, Jessy.

Jessy Luttrell - October 21, 2011 01:15 AM (GMT)
La verdad que se sintió bastante estúpida, no solo al concluir la pregunta sino al escuchar lo que el raven le respondía con ese humor tan particular, ni levantó la vista pero le pellizcó la mano para que le doliese, y si era posible le quedara una linda marca de recuerdo… Cole era un idiota de ego gigante, y ella más idiota si esperaba tener con él alguna charla seria, o al menos decente…

- Para cuando que?…- le respondió de mal modo que esperaba que le mandara un patronus a Liahna en ese momento? -Los huevos te los voy a sacar a diffindos!!-

Concluyó haciéndole una cruz con su dedo índice sobre la zona donde su miembro debía estar detrás del pantalón para luego robarle un cigarrillo, pero no él que el fumaba, sino uno para ella solita… Se tomó su tiempo en prenderlo con la varita, aun pensando mil cosas, arrepintiéndose de algún modo y luego de unas caladas volvió a tomar la palabra…

- No se… cuando pueda le preguntaré… tampoco puedo en la cena decirle “Ay Liahna… no quieres hacer un trío conmigo??”…- y puso toda su voz de niña estúpida y los ojos verdes soñadores hacía arriba para actuar la situación… Al instante volvió a mirarlo a él con cara de “eres idiota? Que esperas que haga?” Y era un punto cierto, hasta ese momento era solo una idea, una idea que creía posible, pero que aun no tenía armada… Que no era cosa de todos los días que alguien viniese a proponerte un trío y tampoco era como que Liahna fuera su amiga de toda la vida.... No tenía ni pueda idea de cómo sacarle el tema, y el mayor de los conflictos como convencerla…

- Capaz deberías convencerla tu? No crees? Al fin y al cabo, se ha enrollado contigo, no conmigo!…- Y si! Eso había sonado a reproche.

Tristan Cole - October 26, 2011 04:25 PM (GMT)
-Vamos, Jessy, no tienes que ser tan agresiva siempre, ¿qué maldad te han hecho los pobres?-evidentemente se refería a esa parte del cuerpo que Jessy había dicho que le iba a sacar a Diffindos. ¿Por qué siempre tenían que amenazar a su descendencia cuando algo así salía a flote? Negó con la cabeza y luego le dio otro par de caladas a su cigarrillo, haciendo pequeñas donas con el humo que había quedado entre sus labios.

Rió un poco cuando Jessy hizo la actuación de cómo iría a pedirle a Liahna que hiciera un trío con ellos dos. La verdad es que le hubiera parecido gracioso ver si lo hacía, pero tampoco era algo sencillo de decir. Tenía que hacer algo al respecto, quizás él pudiera convencerla.

-Vale, si logro convencerla, ¿Qué vas a darme?-le dijo luego de que le reprochara, porque aunque no se lo dijera, por supuesto que había logrado captar el jodido tono de “es que la quieres más a ella que a mi”. Negó con la cabeza mientras sonreía.-No me hubiera enrollado con ella si no te hubieras largado de la nada. Ella había ido a visitarte a ti, y como no estabas, yo fui el premio de consolación.

Le jaló suavemente un mechón del cabellito y luego se lo echó al rostro nuevamente. Le divertía que Jessy fuera tan celosa con él. Empezando por el hecho de que a él le venía importando poco con quien se metía o con quien no lo hacía. No eran pareja como para andarse reprochando infidelidades.

Jessy Luttrell - October 29, 2011 05:17 AM (GMT)
Esa conversación se estaba volviendo un lío innecesario? Quizá no a tiempo, pero Jessy se dio cuenta que estaba poniendo más de si de lo que quería mostrar y no era forma de iniciar los encuentros esporádicos con Cole, metiendo en medio cuestiones irresueltas y para colmo inintencionadamente… Más cuando su mal humor se volvía histérico; iba y venía, se enloquecía pensando en Liahna en medio de ellos y sonreía al ver los aros de humo que salían de los labios del raven…

– Vas a decirme que si yo hubiera estado no te hubieras enrollado con ella?.. JA!- le preguntó irónicamente, sonriendo de lado, negando con los ojos y alzando los hombros, en un gesto que pretendía dar a entender que le daba igual, que le conocía y que al fin y al cabo ni le interesaba lo que hiciera… Y perfecto sería que le quedase claro que era así, él podía enrollarse con quien le diera la gana y ella solo gustaba de celarlo un poco, aunque en realidad empezaba a pensar que lo que en verdad sucedía es que no podía evitarlo…

Se quitó el mechón del rostro con lentitud y lo puso detrás de su oreja para dejar su mirada libre de obstáculos, y no tardó mucho en tomar a Tristan del brazo para acercarlo un poco y darle un beso corto en los labios, gesto que concluyó levantándose de la mesa para estarse de pie y poder salir corriendo…o en el mejor de los casos a paso tranquilo. No supo porque, pero la frase aquella que decía algo como que “la mejor estrategia era una retirada a tiempo”, se le apareció en la mente como una revelación.

– veremos quien la convence primero… y te doy lo que quieras…- sonrió confiada, y aunque en verdad no se le ocurría que podía querer Tristan, suponía que él sabía que no había nada fuera de su alcance, como si fuera obvio que nunca le ponía “peros” e incluso sumaba ella misma iniciativas interesantes que iban más a favor del muchacho que de ella misma… – pero deberías tener en cuenta que ella es mi amiga y si yo le pido algo…-

“Y si yo le pido algo… algo como que no te dirija la palabra nunca más…” Y así sucesivamente. Como si tuviera que reforzar la idea de que ella era más importante para Liahna que Cole, que ella tenía el poder en esa relación, y que ella pensaba ganar fuera a suceder lo que sucediese, trío o no. Incluso ya se veía follando con Liahna en soledad solo para molestar al raven y dejarlo fuera de juego… Claro, era puras suposiciones, deseos mentales… La realidad era sumamente diferente.

Se fumó el cigarrillo sosteniendo esa sonrisa infame y lo arrojó al suelo para pisarlo con ganas, como siempre hacía, retorciendo su tobillo derecho con verdadera saña… Volvió a levantar la vista hacía Tristan abrazándose a su cuello para volverlo a besar y sonreírle antes de irse… Pues más allá de lo que pudiera parecer, la pasaba bien con él, la había pasado genial esa hora y debía seguir así por largo rato más ahora que habían vuelto a las andanzas, aunque el fuera un hijo de puta y ella una idiota…




* Hosted for free by InvisionFree